Cohesión Social
La denuncia de la dirigente nacional de Morena Arianda Montiel por la presunta compra de votos del PRI en la elección de Coahuila con el uso de un código QR, palidece ante prácticas de blanqueo en el oficialismo.
Destacan los casos de los exdirigentes nacionales de Morena Mario Delgado Carrillo y Andrés Manuel López Obrador, las malas prácticas en el Banco del Bienestar, hasta una alcaldesa que fingió un secuestro para encubrir un desfalco.
Adquiere relevancia el caso que involucra a titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal, cuando se desempeñó como presidente del partido Morena.
Bajos la lupa por el departamento de Justicia de EU por el uso recursos del contrabando de combustible y el huachicol fiscal para financiar las campañas federales y locales de 2021, 2018 y 2024, ahora se revelan millonarios depósitos de Delgado en “apoyos sociales”.
Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) documenta la forma que el Comité Ejecutivo Nacional de Morena, durante la gestión de Mario Delgado, recurrió a la infraestructura del organismo público “Financiera para el Bienestar” para dispersar hasta 252 mil pagos “de apoyos sociales” en todo el país, que habrían representado un desembolso millonario.
MCCI obtuvo reportes internos que confirman que el CEN de Morena pagó 3 millones 520 mil pesos tan sólo por las comisiones cobradas para dispersar 252 mil 901 “apoyos sociales” a través de remesas nacionales o “giros”.
Las malas prácticas de las operaciones financieras condenan al partido oficial Morena convertido en gobierno en los ámbitos federal, estatal y municipal.
Pese a ser el principal dispersor de los programas sociales del país, el Banco del Bienestar concentra más de 25 multas en los últimos 18 meses por lo que pagó 8 mdp por la sanción.
De acuerdo con los registros públicos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la institución enfrenta problemas operativos y de cumplimiento regulatorio detectada por la autoridad reguladora y supervisora entre enero de 2025 y el 15 de junio de 2026.
El Banco del Bienestar del gobierno de la 4T incumplió con la observancia del régimen regulatorio y disposiciones prudenciales, registros contables incorrectos, deficiencias en la administración integral de riesgos, fallas en medidas básicas de seguridad, problemas de control interno, retrasos en la entrega de información requerida por la autoridad y omisiones en obligaciones regulatorias específicas.
Las malas mañas se remontan a 2017 en Morena que tenía como dirigente nacional a Andrés Manuel López Obrador, lo que motivó la intervención del Instituto Nacional Electoral (INE) para demostrar que Morena no donó sus prerrogativas a los damnificados por los sismos de 2017.
En su lugar, creó el fideicomiso privado "Por los Demás", el cual el INE concluyó que operó como un financiamiento paralelo ilegal al triangular más de 70 mdp a través de operadores políticos.
Esta trampa motivó una multa a Morena por 197 mdp, posterior a una auditoría ordenada por el INE, al comprobar que los recursos del fideicomiso se destinaron a dirigentes del partido y no a las víctimas de los sismos.
Documentó el INE que al menos 42 mdp fueron retirados en efectivo mediante una "operación carrusel" utilizando a operadores y miembros de campaña como intermediarios; en las zonas afectadas como Oaxaca, evidenciaron que el dinero prometido nunca llegó a las familias que perdieron sus hogares.
Y no es que todos en Morena y en los gobiernos de la Cuarta Transformación sean iguales, pero existen las mañas y malas prácticas de presunta corrupción y blanqueo de dinero público.
En el Estado de México, por ejemplo, en el municipio de Tenancingo, la presidenta municipal de Morena, Nancy N, fingió un secuestro junto con su esposo y cuñado para encubrir un desfalco de 40 mdp, la misma cantidad que pagarían como “rescate” con recursos de la hacienda municipal.
Lo mismo una alcaldesa morenista que los exlíderes nacionales Delgado Carrillo y López Obrador, que los funcionarios del Banco Bienestar, solo han mostrado las malas artes de las chapuzas financieras con prácticas de lavado de dinero.




