Realizan asamblea informativa comunitaria sobre el cablebús
PUEBLA, Pue., 19 de junio de 2026.- En sesión extraordinaria, el Cabildo de Puebla aprobó la entrega en comodato de cuatro predios al Gobierno del Estado para la construcción del Cablebús, con 17 votos a favor, cinco en contra y una abstención. Mientras los regidores avalaban esta iniciativa, un grupo de activistas y ambientalistas se manifestó afuera de las instalaciones del Palacio Municipal para protestar contra esta decisión.
El activista Armando Pliego Ishikawa y el abogado Arturo Mendoza, integrantes de la coalición en contra del Cablebús, rechazaron en entrevista esta determinación del Ayuntamiento y explicaron que han recibido mensajes intimidatorios por solicitar una ampliación de uno de los seis amparos promovidos contra el proyecto de transporte por cable.
“Están haciendo las cosas al revés (...) Si tú lees el punto de acuerdo, lo que se conoce ahí es que la solicitud donde se incluye el predio de la 11 Sur y Margaritas se la acaban de hacer el 12 de junio al gobierno municipal, apenas el 12 de junio. Pero si tú ves la declaratoria de necesidad que publicó la Secretaría de Movilidad y Transporte del Estado el 28 de agosto de 2025, ahí no se incluye ese predio, entonces se lo acaban de sacar”, opinó.
Ahora, el Ayuntamiento de Puebla ha cedido cuatro predios: el Parque Juárez, el Parque Amalucan, el Parque Biblioteca y un terreno ubicado en la 11 Sur y avenida Margaritas.
“Están tomando decisiones sobre lo que va a pasar con espacios públicos en la ciudad sin consultar a la ciudadanía. Porque, al final, la ciudadanía es usuaria de esos espacios públicos. Entonces, como usuaria de esos espacios públicos, también tiene derecho a decidir qué quiere para esos espacios públicos”, explicó el abogado Arturo Mendoza.
Recientemente, el abogado Arturo Mendoza denunció en redes sociales que, tras presentar la solicitud de ampliación de amparo, recibió unas horas después mensajes que consideró intimidatorios. Aunque el contenido no era explícitamente violento, una persona anónima les hizo saber que estaba al pendiente de todos sus movimientos.
Si bien no procedieron legalmente, decidieron denunciarlo públicamente como antecedente de lo que consideran una intensa represión contra activistas por manifestarse en contra del proyecto.
“Posterior a ingresar la ampliación de amparo, a las horas nada más se recibieron un par de mensajes relativos a que si nos podíamos sentar a dialogar, que ya se habían sentado con más personas, que si creemos que con los juicios de amparo se va a lograr algo. Entonces, nosotros entendimos esos mensajes como intimidatorios. Esa fue la interpretación que les dimos porque una persona que escribe desde el anonimato y que, al parecer, tiene un seguimiento muy puntual de las actividades que realizamos, es como si estuviéramos bajo acecho. Entonces, aunque no emiten una amenaza, sí es un mensaje con la intención de causar intimidación”, comentó.
Arturo Mendoza pertenece al colectivo Hermanos Serdán y la ampliación de amparo que solicitó recientemente busca denunciar una omisión legislativa por parte del Congreso del Estado, al no haber legislado en materia de participación ciudadana con enfoque ambiental por el proyecto del Cablebús.
Para Armando Pliego, el proyecto del Cablebús es una obra costosa con poco impacto, pues las autoridades han informado que requiere una inversión superior a los 7 mil millones de pesos para beneficiar únicamente a entre 20 mi y 25 mil viajes diarios, lo que representa apenas el 2 por ciento de los viajes en transporte público de la ciudad.
Considera que con ese mismo presupuesto podrían realizarse proyectos de mayor envergadura para atender a más población y a un mayor número de colonias.
Además, el activista explicó que el proyecto no figura en los instrumentos de planeación oficiales, como el Plan Estatal de Desarrollo o el Programa de Movilidad. Asimismo, afirmó que las autoridades hicieron las cosas “al revés”, ya que la declaratoria de necesidad se publicó meses antes de que se elaborara el diagnóstico que supuestamente justifica la obra.
Mientras tanto, por el proyecto del Cablebús se han realizado al menos una decena de manifestaciones en contra de la iniciativa, desde protestas pequeñas hasta movilizaciones masivas en las que han participado vecinos directamente afectados, activistas, ambientalistas y universitarios.




