Cohesión Social
Junio seguirá siendo un mes importante para el estado, pese al panorama adverso, principalmente en los fenómenos sociales relacionados a la seguridad pública, y del crecimiento económico.
El sexto mes era relevante para Puebla porque estaba fijado para la presentación de los prototipos del auto Olinia,100 por ciento eléctrico.
Será la presentación del vehículo -supuestamente- el 7 de junio, pero por el gobierno federal, y se conocerán entonces los detalles de la ubicación de la fábrica -que no ensambladora ¿o sí?- y la asociación con empresarios privados interesados en producir el auto popular que entrará a la puja por el mercado nacional dominado por los chinos.
Puebla se queda únicamente con la producción de la batería para Olinia, y hasta el momento se desconocen detalles de la tecnología, insumos y efectividad, en un segmento donde los chinos nos llevan años “luz” en el desarrollo de baterías para la industria automotriz.
Como sucede en estos casos, nadie quiere en el gobierno estatal dar las malas noticias, pero le corresponde al secretario de Desarrollo Económico, Víctor Gabriel Chedraui, darle una explicación a los poblanos del por qué perdimos -así, en la primera persona del plural- la sede de la fábrica de ensamblado.
Tienen derecho los ciudadanos a conocer los detalles técnicos por qué no se logró retener el centro fabril, y cuánto le costó a los poblanos el frustrado proyecto automotriz 100 por ciento eléctrico.
Develar los por qué no fue posible instalar la fábrica de autos eléctricos en Puebla, le permitirá al gobierno y a la sociedad ubicar dónde y cómo debe reforzarse la estructura e infraestructura industrial instalada, asiento de las plantas Volkswagen y Audi.
Junio se convirtió en un mes relevante porque también estaba fijado para el inicio de las obras de las líneas del cablebús, que ni social ni técnicamente termina por convencer a la sociedad poblana como la mejor solución a la problemática de movilidad urbana.
El gobierno estatal decidió posponer a julio el inicio de las obras donde está en juego el presupuesto del estado -cerca de 7 mil millones de pesos-, pero falta conocer el costo mayor, el de largo alcance, relacionado con la operación del transporte aéreo por cable.
Los ejemplos de los costos elevados están a la vista en el ámbito federal con el Tren Maya, Tren interoceánico, Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) y Mexicana de Aviación.
Para el polémico (por el daño ambiental y presupuestal) Tren Maya de AMLO, tenía una inversión estimada en 550 mil millones de pesos (mdp), pero elevó su costo un 176 por ciento y recibe un subsidio (PFE 2026) de 32 mil mdp.
En el caso del Tren Interoceánico, la inversión fue histórica con 60 mil mdp, que se aumentó por ampliaciones y por descarrilamientos; recibe un subsidio operativo de 24 mil 296 mdp que cubre el 97 por ciento de su gasto de operación anual debido a la baja demanda.
Los sobrecostos y los subsidios del AIFA comprometen las finanzas públicas porque de la inversión estimada en 75 mil mdp, la obra se elevó a 425 mil mdp, al superar el 130 por ciento; reciben 9 mil mdp del PFE 2026 para cubrir el déficit operativo.
Otra de las cargas financieras para el gasto público es la empresa Mexicana de Aviación, con una inversión inicial superior a los 5 mil mdp, con un plan financiero que no contempla retorno de capital -no es negocio- hasta al menos 2036; y recibe recursos federales por más de 7 mil 300 mdp.
La pregunta obligada, con números, ¿será autofinanciable de cablebús?; la inversión estatal ¿es a fondo perdido?; requerirá de subsidio estatal, de cuánto; no es concesionable por el alto costo, y serán las finanzas del estado la que le permitirán la operación.
Son preguntas obligadas ante un entorno económico complicado para Puebla este año: crecimiento económico, 2.8%; empleos formales, 7mil 625 (Abr-2026); productividad, de $142 a $142 al cuarto trimestre.
Respecto la pobreza laboral, de 41.0% a 36.2% al primer trimestre; informalidad, de 72.0% a 70.9% al primer trimestre y una deuda pública de 4.75 a 13.42, de 2023 a 2024, establece el semáforo económico de la consultora México ¿Cómo Vamos?
De la realidad del estado, y de sus proyectos, alguien debe salir a explicar cómo favorecer el deseado crecimiento económico y social del estado.




