Cohesión Social
Puebla sigue perdiendo competitividad en el sector industrial, y proyectos automotrices como el vehículo eléctrico Bienestar Olinia, de la propaganda oficial, ni por asomo se queda en la entidad.
El auto 100 por ciento eléctrico impulsado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinmbaum resultó un fiasco como opción de fabricación en la entidad, pero también como inversión.
Al igual que la supuesta explotación del litio con el cuento populista de la “nacionalización” para ser una industria mundial, la fabricación del Olinia, igual que el litio, el Tren Maya y el Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA), son puro cuento chino.
Con mano de obra de ingenieros del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Instituto Tecnológico de Puebla (ITP), el diseño automotriz se llevaría a la producción en serie en una nave industrial anexas a la planta armadora Audi, en el Polo de Desarrollo de San José Chiapa, finalmente se abortó esa opción.
Se planeó también como opción fabricarlo en Atlixco en la planta de autos eléctricos artesanales Zacua, empresa que se distingue por utilizar 100 por ciento mano de obra femenina en su línea de ensamblaje, pero la planta resultó insuficiente.
A menos de un mes de que el gobierno federal presentará el prototipo de los tres modelos del auto eléctrico Bienestar Olinia, la presidenta Claudia Sheinbaum admitió la incapacidad del gobierno de instalar una planta armadora con línea de producción e iniciar la venta en el 2027.
Para el proyecto de los autos populares del Bienestar, ahora el gobierno busca un socio para fabricarlo, porque el gobierno no cuenta con los recursos ni con la planta instalada para el ensamblado.
El auto Olinia no es competitivo frente a las marcas chinas en el mercado nacional como BYD, JAC, SEV, Geely y GAC que dominan el segmento porque han introducido modelos urbanos accesibles, con mayor tecnología, seguridad y comodidad como vehículo popular.
Otro de los obstáculos del auto popular 100 por ciento eléctrico del Bienestar, enfrentaba otro reto, las baterías de calidad y rendimiento autónomo que no se les incendiaran como les ocurrió en Tesla.
Ese cuento “chino” mexicano de los yacimientos de litio y la producción mundial de baterías para autos eléctricos, fue otra de las mafufadas de López Obrador.
En Puebla, hasta el gobernador Alejandro Armenta como candidato editó un libro de la prometida bonanza con el litio, texto que sirvió para hacer campaña electoral; le siguieron las inversiones de salivazo.
En este momento en la industria automotriz de autos eléctricos, los únicos fabricantes de baterías de calidad para autos eléctricos es la marca Build Your Dreams (BYD) fundada en 1995 en Shenzhen, China, inicialmente centrada en la fabricación de baterías.
El auto Olinia del Bienestar, para empezar, no tiene otra opción en el mercado mundial que utilizar las baterías BYD, fabricante y líder mundial de vehículos de nueva energía.
Si el gobierno de Sheinbaum busca un socio, éste solo puede ser un fabricante chino, y un socio enfrentado a los aranceles mexicanos presionado por EU, no es un buen incentivo.
Son pocas las probabilidades de que un fabricante chino se asocie con el gobierno mexicano para ensamblar los autos Olinia, cuando las marchas chinas están mejor posicionadas en el mercado nacional, y el VE Bienestar, con menor precio, no cumple los estándares de calidad y seguridad aspiracional de los consumidores.
Las opciones de Sheinbaum para encontrar una planta automotriz instalada para producir el Olinia con las líneas de producción, sería la planta de Cuernavaca, Morelos, que ocupó la japonesa Nissan, que trasladó su producción a la planta de Aguascalientes.
Otra opción de las tierras hidrocálidas sería la planta desocupada por la marca Mercedes Benz, que trasladó su producción a otra planta.
Puede ensamblarse el Olinia en cualquiera de esas plantas automotrices instaladas, pero definitivamente el socio tendría que ser un fabricante chino, y eso estará en chino.El gobierno de Sheinbaum les impuso más aranceles a los productos provenientes de la tierra de Mao Tse-Tung, el fundador del Partido Comunista Chino y del Estado capitalista socialista, y esos modos desinhiben una sociedad para fabricar el auto del Bienestar.




