Puebla 27
Quién pierde y quién gana con la implícita declinación de Laura Artemisa García Chávez en sus aspiraciones para ser nominada abanderada de Morena a la alcaldía poblana.
Pierde políticamente la todavía secretaria del Bienestar estatal, quien tiene como única opción reelegirse como diputada por el distrito local y liderar la entrante Legislatura.
Son puntos menos en la meritocracia de la política poblana porque no le asentó un partido de presunta izquierda.
El saldo es más negativo: no logró conquistar el interés de los grupos duros del obradorismo y de las tribus morenistas de los puros, los fundadores y los grupos.
Para sus estrategas, fue una mala decisión la narrativa de las frases vacías en la campaña anticipada.
Utilizaron el mote de “la maestra” en la propaganda promocional que recordó más a Elba Esther Gordillo Morales que a una pedagoga con mejores herramientas en la enseñanza de gobernanza.
La imagen de la mujer con la coleta emulando a la titular del Ejecutivo federal, tampoco rindió frutos, y así lo reflejan las encuestas levantadas de aceptación de los votantes.
Como campañas adelantadas en el oficialismo, el round de sombras arroja una autoderrota de una de las alfiles de la temporada “tiempo de mujeres”.
Pierde la democracia electoral porque se alteró el calendario oficial y la legislación local, con un resultado fallido en perjuicio de la normalidad democrática regulada por leyes y normas.
Es tal el poder y control absoluto del partido gobernante sobre las instituciones que anuló al Instituto Electoral del Estado (IEE) con cualquier capacidad de imponer el orden y sancionar conductas contrarias a la competencia equitativa.
Pierde García Chávez porque dejará una estela de dudas respecto al origen y el monto del gasto material y financiero que utilizó para su promoción, sin ninguna fiscalización ni rendición de cuentas.
Y es tal la ventaja, que la legisladora -de confirmarse su retorno al Congreso del Estado- podrá retomar las actividades legislativas sin cuestionamiento alguno a la deuda social en la Secretaría del Bienestar.
Es más que entendible la campaña de la derrota con su regreso al Congreso local, con el argumento de que Pavel Gaspar no estuvo a la altura de la responsabilidad (así se llevan), una coartada a favor de Laura Artemisa para un retorno como la “salvadora” de la Legislatura.
Para la opción B, Gabriela Sánchez Saavedra, no será suficiente una competencia boxística como la programada con la “Barby” Juárez.
Está bien que hagan su esfuerzo, pero tratándose de la principal fuerza política dentro del oficialismo, el hecho de “bajar” a Laura Artemisa les resta competitividad.
Más allá de a quién beneficien las bajas de los aspirantes a la candidatura a la alcaldía poblana, lo que se observa es el desenlace de una campaña adelantada, y faltan semanas para conocer al vencedor o vencedora en el proceso interno del partido oficial.




