¡La Voz de la Igualdad!
Uno de los pasillos de acceso al popular y socorrido mercado Defensores de la República se ha convertido en el muro de las y los desparecidos en Puebla, donde se observan las imágenes fijas de hombres y mujeres, con nombres y apellidos, buscados por familiares.
El último que agregaron al muro de búsqueda -se nota por el masking tape y la hoja blanca bond con tinta negra recién impresa- es del estudiante de Administración Pública de la BUAP, Hugo Alejandro Hernández Tello, desaparecido el 5 de septiembre.
Al igual que en ciudades como Guadalajara, Jalisco, en la de Puebla son más los sitios públicos -incluidos los postes de la CFE y paraderos del transporte público- donde se pueden observar las fotografías con datos de las víctimas enlas hojas bond tamaño carta pegadas con cinta diurex.
Entre el oficialismo, los colectivos de madres buscadoras y universidades como la Ibero Puebla, las cifras de poblanos reportados como desaparecidos, oscilan entre los 427 del registro de la Comisión estatal de Búsqueda, y alrededor de 2 mil 848 de la Ibero Puebla.
Aunque las cifras del gobierno y la sociedad discrepan (abismalmente), la realidad se impone y es bastante el dolor humano entre las familias por la desaparición de sus seres queridos.
El fenómeno de las desapariciones, tristemente las reducidas por seguidores de la 4T y Morena a expresiones deshumanizadas como: “son hijos de sicarios y delincuentes, vendedores de drogas”… etcétera, ha superado la capacidad de respuesta del gobierno federal y de los estado.
Red Lupa, conformada por mujeres que lideran colectivos de familiares de personas desaparecidas en el país, las desapariciones representan una de las crisis más graves en materia de derechos humanos.
Al 16 de mayo de 2026, con base a las datos de colectivos de la Red Lupa, el número de personas desaparecidas registradas alcanzó 134 mil 257 casos.
Cuatro años después de que el registro llegó a las 100 mil personas desaparecidas, se han sumado más de 34 mil nuevos casos.
Un mes después, el 16 de junio de 2026, la cifra aumentó a 135 mil 048 personas, es decir, 791 desapariciones más.
Durante los últimos años, las cifras muestran una tendencia sostenida: en 2024 se registraron 12 mil 632 desapariciones, mientras que en 2025 fueron 12 mil 373. Ambos años superaron los 12 mil casos y la tendencia de 2026 apunta a mantener cifras similares.
Estos datos deberían impulsar una política preventiva de desapariciones por parte del gobierno federal y los gobiernos estatales.
Sin embargo, hasta ahora no existe una estrategia integral que permita reducir esta problemática, puntualizan los colectivos de la Red.
Aproximadamente el 78% de las personas registradas como desaparecidas son hombres y el 22% son mujeres.
Cinco estados concentran el 42% del total de personas desaparecidas registradas: Estado de México, 14 mil 648; Tamaulipas, 13 mil 787; Jalisco, 12 mil 765; Michoacán, 7 mil 782, y Nuevo León con 7 mil 476.
La Universidad Iberoamericana Puebla, a través del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría (IDHIE), reporta que en el estado de Puebla alrededor de 2 mil 700 a 2 mil 848 personas desaparecidas y no localizadas.
La edad de las víctimas, como la del estudiante universitario Hugo Alejandro Hernández Tello, oscilan entre los 15 y 29 años; 4 de cada 10 casos de desaparición en el estado corresponden a jóvenes.
La crisis de desapariciones continúa afectando gravemente a la entidad, a ellos obedece la aparición en redes sociales del gobernador del estado para solidarizarse con la familia de la víctima y reiterar que la administración estatal no escatimará esfuerzos ni recursos para localizarlo.
Es incomprensible la falta de empatía de las administraciones estatales ante esta grave crisis de las desapariciones, que se han agravado en la última década.
En contraste, la comisión de búsqueda del gobierno sólo sirve como bolsa de trabajo para políticos con nóminas para burócratas ineptos, mientras las madres buscadoras con escasos recursos hacen el trabajo de campo para localizar a sus familiares.




