Más de 8 mil cadáveres acumulados en el Semefo de Puebla en 5 años
PUEBLA, Pue., 29 de octubre de 2026.- La escucha, el acompañamiento y el apoyo emocional, ya sea psicológico o tanatológico, son claves para que una persona afronte el fallecimiento de un ser querido. Puebla registra una tasa de 175.9 defunciones por cada 100 mil habitantes, superior a la media nacional de 158.3, lo que la coloca como la quinta entidad con la tasa más alta. Así lo indica el último reporte de Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) del INEGI, correspondiente al primer trimestre de 2026.
Durante la temporada de muertos, las ofrendas y las visitas al panteón pueden reavivar la tristeza por quienes ya no están. Por ello, en entrevista con la psicóloga Lilia Tenorio se abordó cómo afrontar el duelo y cuáles son las recomendaciones para acompañar a una persona que atraviesa este proceso.
Tenorio labora en el Departamento de Psicología del DIF de Puebla y cuenta con diplomados en tanatología, gerontología, psicología clínica, psicología individual y terapia de pareja.
De acuerdo con los datos del EDR, las principales causas de muerte en Puebla durante el primer trimestre de 2026 estuvieron relacionadas con enfermedades. En primer lugar, se ubicaron las enfermedades del corazón, seguidas de la diabetes mellitus, los tumores malignos, las enfermedades del hígado, la influenza y la neumonía.
Respecto a los fallecimientos por padecimientos médicos, la psicóloga Lilia Tenorio explicó que puede desarrollarse lo que se conoce como duelo anticipado. En estos casos, la persona tiene la oportunidad de mentalizarse gradualmente sobre la inevitabilidad de la muerte, lo que permite asimilar e integrar la pérdida de manera paulatina. No obstante, cuando el familiar fallece después de un largo padecimiento, pueden surgir sentimientos de culpa relacionados con la sensación de alivio ante el fin de su sufrimiento.
Por otro lado, cuando la muerte ocurre a causa de un accidente o un hecho violento, la respuesta emocional es diferente. La especialista señaló que se produce un shock emocional inmediato, que puede prolongar la etapa de negación. En este tipo de pérdidas también pueden surgir emociones intensas de arrepentimiento, culpa y deseos de justicia o venganza, lo que dificulta la aceptación de la realidad e incrementa el riesgo de desarrollar trastorno de estrés postraumático (TEPT).
De acuerdo con el Reporte de Accidentes de Tránsito Terrestres en Zonas Urbanas y Suburbanas (ATUS) del INEGI, durante 2025 los percances viales cobraron la vida de 291 personas en Puebla, lo que representó un incremento del 8.2 por ciento respecto a los 269 decesos registrados en el periodo previo.
Además, el INEGI registró en 2025 un total de 966 fallecimientos por homicidio en la entidad: 857 correspondieron a hombres, 108 a mujeres y uno a una persona cuyo sexo se reportó como desconocido. Esto equivale a un promedio de más de dos homicidios al día.

Lilia Tenorio explicó que una persona que atraviesa un proceso de duelo debe buscar ayuda cuando comienza a aislarse, descuida su cuidado personal o presenta señales de depresión.
Tenorio trabaja en el área de Adultos Mayores del DIF, donde atiende diariamente a ocho personas, de las cuales entre seis y siete acuden específicamente por situaciones relacionadas con el duelo o la pérdida.
El apoyo emocional mediante la psicoterapia clínica se enfoca en analizar e indagar en los procesos mentales y emocionales, incluidos el porqué, el para qué y el origen de lo que se siente. Su objetivo es procesar esos contenidos, identificar aprendizajes y resignificarlos de acuerdo con la realidad del individuo.
Por otro lado, el acompañamiento tanatológico parte de un motivo conocido: el proceso de duelo. No busca eliminar el dolor ni apresurar su resolución, sino brindar presencia, atención sostenida, contención emocional y validación durante la crisis.
Su función es acompañar a la persona en su vivencia y prevenir que el duelo evolucione hacia un duelo patológico, una depresión grave o una ansiedad incapacitante.
De acuerdo con la especialista, al intentar consolar a alguien que atraviesa una pérdida suelen cometerse errores motivados por la intención de aliviar su dolor. Sin embargo, el sufrimiento es una respuesta natural ante la pérdida y no puede eliminarse con palabras.
Entre las principales equivocaciones se encuentran:
Frente a estos errores, la principal recomendación de la especialista es estar presentes, escuchar con atención y permitir que la persona hable y exprese sus emociones sin ser juzgada.
