Cohesión Social
Con la instalación de los consejos locales y distritales del Instituto Nacional Electoral (INE) este jueves 10 de septiembre, se da el banderazo a la elección legislativa federal de junio de 2027.
Serán las elecciones intermedias donde se podrá a prueba el poder del Estado controlado por el régimen de la 4T para retener el control de la Cámara Baja.
Serán comicios concurrentes con las locales en la renovación de 17 gubernaturas, y en otras entidades como Puebla, coincidirán con la renovación del Congreso local y las 217 presidencias municipales.
En términos del nivel de control del partido oficial Morena de los tres Poderes del Estado, el régimen de la Cuarta Trasformación pondrá a su capacidad del ejercicio del poder absoluto.
Además del control de instituciones electorales como el INE afin a Morena -como en el régimen del PRI desde Gobernación- tendrá a la manos el uso discrecional de recursos del erario para financiar las campañas electorales.
A diferencia del PRI, Morena los superó al afinar el esquema de la uso corporativo de los programas sociales Bienestar -antes Programa Solidaridad, de Carlos Salinas- para la compra anticipada de votos, que se reflejará en las urnas el domingo 4 de junio de 2027.
El caso mexicano del control absoluto de las elecciones legislativas y del Ejecutivo con el poder del Estado, supera con creces el bolivariano instaurado por el chavismo, y deja boquiabiertos a los dirigentes del Partido del Trabajo y gobierno de Lula da Silva, en Brasil.
Mutilada la democracia, en su más esencial expresión, el partido oficial Morena, sus partidos satélites (PT y PVEM) y aliados como MC, no tendrían porqué no arrasar en las elecciones legislativas federales, así como apropiarse de gubernaturas en poder de la oposición.
Los partidos Acción Nacional como el Revolucionario Institucional, pero principalmente los priistas, van a experimentar la fuerza y el poder del Estado en manos de Morena para ganar las elecciones, justo como el PRI lo hizo en su época de poder absoluto.
Es la misma maquinaría electoral aplicada durante los casi 80 años del PRI contra los partidos de izquierda (PCM, PRD, PMT, PRD, PSUM…) y contra la disidencia del tricolor (Frente Democrático Nacional, de Cárdenas, Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez).
En el régimen de la 4T no operan en función del calendario electoral federal y de los estados, lo implementan desde la apropiación misma del Estado, para eternizarse en el poder.
Se trata de autoridades que gobiernan con propaganda partidista en el ejercicio del poder, con campañas anticipadas y uso del erario permanente con ese fin: pasamos del uso de los colores patrios de otrora PRI, al color guinda subliminal oficial de los gobiernos de la 4T.
El PRI remasterizado en Morena es un modelo envidiable en la región hemisférica, tan singular como el poder avasallador de las pandillas en Haití, o la fuerza estatista dictatorial de pandillas apoderadas de Cuba o Nicaragua.
Es tal el control y el poder del Estado en el modelo delirante de la 4T diseñado por el priista Andrés Manuel López Obrador, que les hace lo que el viento a Juárez los escándalos de los vínculos con los cárteles mexicanos (los Rocha Moya), el robo con el huachicol fiscal, la corrupción de la nueva burocracia dorada, los fracasos de obras insignia, etcétera.
Nada le impedirá al régimen del 4T encumbrar en un escaño parlamentario a Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, tener la mayoría legislativa y hasta coordinarla, para proyectarlo como el heredero presidencial.
No hay en ese momento una oposición alternativa ni articulada, y el régimen de la 4T está en franco ascenso, así como se le conoce, con aciertos y errores.
Las crisis internas fortalecen el modelo de régimen de gobierno popular prolongado, un modelo estatista de revolución pacífica en las urnas, que superará los 80 años del PRI en el poder, o los 68 de la dictadura militar en Cuba.
Empieza el proceso electoral federal para las elecciones intermedias de 2027, concurrentes con las locales, y está en marcha el plan electoral gubernamental a través del Partido-Estado Morena.