Notas para un lector improbable
Los recientes sucesos que se han dado tienen distintas interpretaciones sobre orígenes, causas y también responsabilidades o autores intelectuales y promotores, de que se intente generar un ambiente de odio, rencor y que México sea un país de nota roja. No cabe duda que los voceros e intelectuales de la ultraderecha son expertos en la materia; tampoco se puede hacer a un lado la responsabilidad de los diferentes gobiernos en los 3 niveles, u ocultar el vinculo de ciertos mandos con el crimen organizado, a lo cual se suma la delincuencia de cuello blanco, plenamente identificada y sustentada en organizaciones que pregonan bajo falsa bandera la paz o el derecho humano de acuerdo a sus conveniencias. Pues esto se da en los hechos, aunque algunos se pongan vestido blanco u otros utilicen camisas rosas, en la practica a la vista de todos, la falsedad ilumina rostros y define la falsedad de sus palabras o manifiestos.
El asedio hacia cualquier transformación posible es cotidiano, tanto sucede esto por parte de la comentocracia y los grupos de poder, que hacen maravillas mentales para que de un día a otro sean expertos en ciencias naturales, en manejo de la biología, en finanzas o en política económica. Se hacen así ellos mismos creadores de verdades que no sustentan ni corresponden con la realidad. En el afán de criticar cada paso de quienes ellos odian por otra forma de pensar, le buscan y difunden de todas las maneras posibles declaraciones que atentan con la integridad nacional, la soberanía y por supuesto la dignidad del pueblo mexicano. Son los que se arrastran ante el pelirrojo gringo y no son capaces de atender y comprender las necesidades de los más necesitados en nuestro territorio. Son esos que durante años han vivido a costa del uso de los recursos públicos y el poder político y sean visto beneficiados de nuestros recursos naturales, el control de la obra pública, la firma de convenios comerciales y la integración de medios de comunicación, que a su libre albedrío dominaron a su antojo la formación cívica y educativa, en forma distorsionada de millones y millones de mexicanos.
El miedo es una de las formas originales de control y sometimiento de los más débiles y vulnerables, es por ello que lo promueven por todos los medios, e inventan la aparición de figuras como el chupacabras, o el posible dominio de los extraterrestres invisibles, siendo así como Hitler y Mussolini se impusieron o las dictaduras en América Latina, violentando los derechos elementales y masacrando a sus opositores, pues el miedo era y es el sustento básico para la formación de dictaduras de distinto tipo.
Tenemos entonces que repensar, volver a poner el centro del análisis y del debate ideológico, político, o científico en el camino que debe llevarnos a encontrar la razón del ser de nosotros mismos, auxiliados por lo mejor de las aportaciones, tanto nacionales como extranjeras. Recordar y revivir a Octavio Paz con el laberinto de la soledad, reivindicar a Guillermo Bonfil Batalla en el “México Profundo” o volver con Pedro Paramo y Juan Rulfo. A pesar de todo seguimos viviendo en Comala pero tenemos a nuestro lado a Remedios la Bella.




