Notas para un lector improbable
México se cimbró, luego de la detención y posterior muerte de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo en Tapalpa, Jalisco, el pasado 22 de febrero. El primer reporte oficial dio cuenta de 252 narcobloqueos en vialidades de 20 estados; el 90 por ciento fueron retirados, esa noche quedaron solamente 23. Sin embargo, en menos de 24 horas la cifra sufrió una modificación, el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, declaró que solo hubo 85 bloqueos. El funcionario dijo que hubo 27 agresiones contra la autoridad y lamentó la muerte de 25 elementos de la Guardia Nacional, un custodio y un elemento de la Secretaría de Seguridad de Jalisco, además de una mujer embarazada, víctima del fuego cruzado. Añadió que murieron más de 40 delincuentes (30 de ellos en Jalisco) y detuvieron a 70 integrantes del crimen organizado en siete estados.
A casi 20 años de haberse iniciado la guerra contra el narcotráfico, la reacción de terror de la población corresponde al tamaño del problema, la violencia la alcanzó. En la jornada dominical hubo de todo: Saqueos a tiendas OXXOS, incendios de bancos de Bienestar, La fuga de 23 presos del pena de Puerto Vallarta, cierre de corridas en centrales de camiones, cancelaciones de vuelos, un bombazo contra las instalaciones de la Fiscalía del Estado de Michoacán, Buenavista Tomatlán; algunos eventos deportivos los suspendieron, incluido un partido de la liga MX a jugarse en Querétaro; en La Piedad, hubo enfrentamientos ya entrada la noche, entre otros muchos acontecimientos.
Los posicionamientos e interpretaciones de los múltiples eventos dependieron de las filias o fobias: La derecha reprochó al ex presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, su política de abrazos, no balazos. La izquierda recordó a los detractores que el ex mandatario Felipe Calderón Hinojosa dejó en libertad al hoy finado criminal en el 2012.
En La Mañanera del 23 de febrero, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llamó a los ciudadanos a mantenerse tranquilos; señaló que la prioridad es garantizar “la paz, la seguridad y la normalidad en el país”. Sostuvo que las actividades se normalizaron. Aunque se reforzó la seguridad alrededor de Palacio Nacional, en Tierra Caliente y la Zona Metropolitana de Guadalajara la situación era todavía crítica. Por precaución en varios estados las clases en todos los niveles fueron suspendidas.
En contraste, Estados Unidos celebró la noticia; su participación se limitó al intercambio de información. El operativo lo ejecutó las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, aeronaves de la Fuerza Aérea y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional. El secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, calificó la operación de exitosa; reconoció que se logró la ubicación del objetivo gracias a una pareja sentimental del El Mencho. En el lugar fallecieron ocho delincuentes. En una primera instancia el Gabinete de Seguridad del Gobierno federal emitió un escueto boletín.
Debido a la politización imperante, la frontera entre información e infodemia resulto difícil de trazar; en las redes sociales mostraron los alcances de la inteligencia artificial, creó un supuesto ataque al aeropuerto de Guadalajara e incendio de aviones, así como imágenes de la destrucción de Puerto Vallarta.
En tanto, el golpeteo político de los medios de comunicación masivos estuvo a cargo de los expertos de seguridad, quienes intentaron adivinar el futuro del grupo criminal, creando un cuadro de pánico. El Gobierno Federal llamó a la calma e intento, fallidamente, convencer a la población de informarse únicamente en medios oficiales.
En este contexto, ¿cómo clasificar lo sucedido? Un narco levantamiento, no coordinado por la misma naturaleza de CNGJ que se conforma en células, las cuales actúan bajo los mismos protocolos cuando detienen a los suyos, como quemar automóviles y comercios, cerrar carreteras, sembrando terror al afectar a la población en detrimento del Estado. Ante el impacto que ha tenido lo acontecido en el mundo. El 24 de febrero las autoridades mexicanas declararon que existen todas las garantías para disputar los partidos del Mundial de futbol. Paralelamente Washington amenazó al crimen organizado y les advirtió que habrá consecuencias si llegan a poner en riesgo a ciudadanos estadunidenses.
El golpe sobre la mesa que dio la mandataria Claudia Sheinbaum la fortalece y recuerda algunas acciones de sus antecesores. AMLO canceló el proyecto insignia de Enrique Peña Nieto, el Aeropuerto Internacional de México (NAIM), en Texcoco. El ex mandatario Felipe Calderón Hinojosa declaró la guerra al narco. Carlos Salinas de Gortari encarceló a Joaquín Hernández Galicia, la Quina.
Vale la pena señalar por lo menos dos diferencias en estos pasajes históricos con el actual; CSP no lo realizó en sus primeros cien días como lo hicieron los expresidentes de la República antes citados, quienes actuaron por factores internos; en cambio, la mandataria lo hizo ante la presión del vecino del norte, hecho que no demerita su actuar.




