En-Clave Ciudadana
La política laboral y económica del régimen de la 4T despertó al tigre dormido: los trabajadores sindicalizados del Seguro Social (IMSS) y de la empresa Volkswagen (VW).
De la primavera laboral del régimen de la 4T al otoño de los trabajadores, los sindicalistas le dan un revés a la arrogancia y la soberbia del oficialismo.
En el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y en la empresa automotriz Volkswagen, los trabajadores rechazaron los ofrecimientos salariales patronales.
El rechazo en consultas en urnas obligó a las autoridades del IMSS a sentarse a negociar un nuevo ofrecimiento salarial, y en el sector automotriz, por mayoría, fijaron el 22 de octubre como fecha límite para negociar otra oferta, de los contrario, colocará las banderas de huelga en la planta armadora de la firma alemana.
En la mañanera presidencial del jueves 15, fueron exhibidos los trabajadores del IMSS como un grupo minúsculo en una marcha en la CdMx, con una videograbados con un dron de la Secretaría de Gobernación federal.
Le hizo segunda el líder nacional del SNTSS y diputado federal de Morena, Rafael Olivos Hernández, al acusar a los inconformes de tener dos neuronas por atreverse a cuestionar el aumento director al salario y en prestaciones.
La primavera laboral es de los datos optimistas del oficialismo, de que todo está requetebién para la economía y los trabajadores, cifras trucadas con empleo informal sin prestaciones ni seguridad social.
El otoño de los trabajadores sindicalizados fue el despertar del Tigre dormido que le había dado el beneficio de la duda al régimen de la 4T, pero las mejoras salariales y las mejores condiciones de trabajo en clínicas y hospitales, nunca llegaron, por el contrario, empeoraron.
El martes 14 los trabajadores del IMSS le dieron un revés a la dirigencia sindical nacional del SNTSS al rechazar en consulta el ofrecimiento de las autoridades del IMSS de incrementar en 2.9 por ciento los salarios, por debajo del índice inflacionario.
La “disidencia”, como califican o descalifican a los trabajadores inconformes con los acuerdos adoptados por la dirigencia nacional sindical del SNTSS en el Congreso Nacional Ordinario con las autoridades del IMSS, salieron a las calles a ejercer su derecho de manifestarse en contra del aumento salarial.
Pero médicos, enfermeras y personal administrativo no limitó la protesta a las demandas salariales, se extendieron los reclamos a la falta de medicamentos e insumos para la atención de la población derechohabiente en clínicas y hospitales del Seguro Social.
La cúpula sindical del SNTSS se vio acorralada por la inconformidad de sus afiliados a los que no escuchó ni tomó en cuenta para negociar el aumento al tabulador salarial y a las prestaciones, por lo que accedió a realizar una consulta a boca de urna, con la confianza corporativa de que ganarían a su favor y del IMSS, pero no.
En la votación de consulta en los centros de trabajo del IMSS, al que acudió a sufragar el 60 por ciento de los 450 mil afiliados al SNTSS, y en forma mayoritaria rechazaron el 2.9 por ciento de aumento salarial, asestando un severo golpe a la arrogancia del oficialismo.
Es tal la opacidad en el manejo de la votación, y tan abrumador el rechazo de la base sindical del IMSS, que la dirigencia nacional liderada por diputado federal Olivo Hernández, ocultó los datos oficiales de la consulta, pero no se atrevió -por lo menos- a fraguar un fraude en el conteo de votos.
La votación mayoritaria de los trabajadores del IMSS obligó a la dirigencia nacional sindical a volverse a sentar con el director general del IMSS, Zoé Robledo, para establecer un nuevo ofrecimiento mayor al 2.9 por ciento.
Es tal la derrota de la “primavera laboral” de la 4T que ahora los trabajadores inconformes del Seguro Social demanda la renuncia de Rafael Olivos Hernández, como secretario general del SNTSS.
A este otoño sindical de los trabajadores se suma la votación de los sindicalizados de la empresa Volkswagen, también en urnas, contra el ofrecimiento salarial del 3.6 por ciento, pero en esta caso, con alto riesgo de un conflicto laboral con la inevitable huelga.
La comisión revisora retomará negociaciones entre representantes del Sitiavw y de la firma alemana, y la fecha fatal es el 22 de octubre para acordar un aumento superior, de lo contrario será inevitable una huelga.
Este ambiente nacional en el otoño sindical, a contrapelo de la primavera laboral de la 4T, de que los trabajadores están bien, felices y de buenas, la respuesta de los trabajadores del IMSS y VW influirá en el ánimo de los trabajadores académicos de la BUAP que el 28 de octubre votarán la reforma al sistema de jubilación y pensiones.




