Cohesión Social
La instrucción estaba dada y el operador estrella que cuenta con todos los bártulos en su mano, el coordinador de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Montreal Ávila se adjudicó un blasón más al aprobarse a los tres nuevos integrantes del Instituto Nacional Electoral.
Desde ahora, la 4T toma posiciones clave dentro del árbitro electoral. La llegada de los nuevos consejeros y bajo la presidencia de Guadalupe Taddei, el equilibrio del instituto es una operación de ciencia ficción, con los nuevos consejeros e integrantes actuales se redefine la alineación al proyecto oficialista.
Ante ello, el foco se ha puesto en los vínculos y trayectorias de estos perfiles que han sido asociados con Morena o con afinidad al actual gobierno.
La cooptación del INE no llega con estas tres designaciones, sino con nombramientos que se realizaron desde la llegada de la 4T al poder. El relevo no es menor: quienes asumieron el cargo estarán en funciones por los próximos nueve años, y serán clave en la organización de las elecciones de 2027 y los comicios presidenciales de 2030.
La renovación ocurre en medio de cuestionamientos de la oposición, que ha acusado falta de transparencia en el proceso y la inclusión de perfiles cercanos al oficialismo. Con ello, la “herradura de la democracia” se reconfigura y se inclina hacia la 4T.
Entre los nuevos integrantes destaca Arturo Manuel Chávez López, quien obtuvo 99 aciertos en el proceso de evaluación, antiguo titular de Talleres Gráficos de México, señalado con el perfil de mayor cercanía con Claudia Sheinbaum Pardo. A él se suman Blanca Yassahara Cruz García, con trayectoria en organismos electorales locales, y Frida Denisse Gómez Puga, especialista en fiscalización, ambas señaladas por su afinidad al oficialismo.
La controversia no solo está en los nuevos nombramientos, sino en la integración general del consejo electoral del INE desde el inicio de los gobiernos de la 4T.
Bajo la presidencia de Guadalupe Taddei, el instituto ha sido señalado por la oposición por mantener una relación más cercana con el Ejecutivo, que podría comprometer la autonomía del árbitro electoral.
En el órgano electoral se identifican perfiles vinculados con Morena o el actual gobierno, como Norma Irene De la Cruz Magaña, considerada como unos de los brazos cercanos a consejera presidenta. A ella, también están Jorge Montaño Ventura, Rita Bell López Vences y Uuc-kib Espadas Ancona, quienes han acompañado decisiones de la 4T.
Sin embargo, al interior del árbitro electoral, existen consejeros con posturas más técnicas o críticas, como Arturo Castillo Loza, Carla Humphrey Jordan y Martin Faz Mora, quienes han cuestionado decisiones relevantes, como la validación de procesos electorales o la ampliación de facultades dentro del instituto.
La nueva integración del INE llega en un momento clave donde las reformas electorales, organización de comicios y relación con el Ejecutivo están en el centro del debate público por la autonomía del árbitro.




