Piden STPS y CFCRL a Volkswagen y sindicato retomar las negociaciones
PUEBLA, Pue., 19 de octubre de 2026.- El fondo de pensiones y jubilaciones de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), que actualmente cuenta con 6 mil 500 millones de pesos, podría agotarse en cuatro años si no se realizan modificaciones al sistema, por lo que la Asociación Sindical del Personal Académico de la BUAP (Aspabuap) defiende la necesidad de una reforma para garantizar su sostenibilidad.
En rueda de prensa, el secretario general de la Aspabuap, Carlos Armando Ríos Acevedo, explicó que actualmente hay cerca de 5 mil jubilados y mil 200 académicos que ya podrían retirarse, pero continúan en activo. Además, señaló que alrededor de 200 trabajadores académicos y administrativos se pensionan cada año, mientras que en septiembre se recibieron 120 solicitudes de jubilación. De acuerdo con el dirigente, la universidad destina aproximadamente mil 600 millones de pesos anuales al pago de jubilaciones.
“Hoy somos casi 5 mil jubilados, pero ya en el sector de académicos tenemos mil 200 posibles que se pudieran jubilar, pero no lo han hecho. Eso significa que la pirámide poblacional se va a invertir, ahora vamos a tener más jubilados que activos y por eso esta reforma urge”, expuso Ríos Acevedo. Añadió que, según los estudios realizados por actuarios contratados por la universidad, el fondo requiere cambios para mantener su viabilidad financiera durante las próximas décadas.
El dirigente sindical también advirtió que la Federación mantiene restricciones para asignar nuevas plazas a la BUAP mientras no demuestre que su sistema de pensiones es financieramente sostenible. Esta situación, sostuvo, impide sustituir a docentes que se jubilan, gestionar promociones y transformar categorías laborales, además de limitar la contratación en condiciones favorables. Señaló que el envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida y la disminución de la tasa de natalidad agravan el problema, que también enfrentan al menos otras 17 universidades públicas del país.
Entre los principales cambios del convenio se contempla un incremento gradual de un punto porcentual anual en las aportaciones del personal académico en activo, hasta alcanzar el 15 por ciento en 2038, con una aportación equivalente de la universidad. Para quienes ingresen a partir de 2027, la contribución será del 15 por ciento desde su contratación. La propuesta también incorpora una canastilla de 10 mil pesos por nacimiento, apoyo para lentes y armazones, y el aumento de uno a tres millones de pesos en la bolsa mensual de préstamos sin intereses.
La reforma mantiene los derechos adquiridos de los jubilados actuales, quienes conservarán sus 75 días de aguinaldo, así como las condiciones de retiro de los trabajadores en activo que ya cumplan los requisitos de edad o antigüedad. El personal actual también conservará los 75 días de aguinaldo y 15 días de bono de gestión mientras permanezca en activo. Para las nuevas generaciones, el ajuste se aplicaría al momento de la jubilación, cuando recibirían 40 días de aguinaldo. La viabilidad del fondo se proyecta hasta por 80 años si se implementan los cambios.
La propuesta será sometida a votación el próximo 28 de octubre. Podrán participar los trabajadores en activo afiliados a la Aspabuap, titular del contrato colectivo, incluidos quienes reciben atención médica en el Hospital Universitario y quienes están afiliados al IMSS en los complejos regionales. Los jubilados y pensionados no votarán, debido a que sus derechos adquiridos no se modifican con el convenio, al igual que el personal que no pertenece a la organización sindical.




