Puebla suma 486 homicidios dolosos en 9 meses
A medio milenio de su fundación, la capital poblana enfrenta una crisis de movilidad, déficit de áreas verdes y el desplazamiento de habitantes en su primer cuadro.
PUEBLA, Pue., 13 de abril de 2026.- La ciudad de Puebla se prepara para conmemorar su 495 aniversario de fundación este próximo 16 de abril. Sin embargo, a medio milenio de su trazo original, la capital llega a esta fecha convertida en una metrópoli marcada por el crecimiento desigual, la saturación vehicular y el deterioro ambiental.
En la última década, el municipio de Puebla incrementó su población de 1.54 a 1.69 millones de habitantes, expandiendo la mancha urbana hacia municipios como las Cholulas, Cuautlancingo y Coronango. Este crecimiento inmobiliario ha rebasado la infraestructura existente, generando corredores saturados como la Vía Atlixcáyotl y el Periférico Ecológico.
El desarrollo de la ciudad ha tenido un costo elevado para el entorno natural. Según el Sistema de Indicadores de Desempeño (Sindes), desde 2017 Puebla registraba un 68% menos áreas verdes por habitante de lo recomendado por la OMS.
A este déficit se suman otros factores críticos:
El Centro Histórico ha experimentado una transformación radical. Aunque zonas como Los Sapos, San Francisco y Analco lucen renovadas como escaparates turísticos, el proceso de gentrificación ha reducido a la mitad la población residente en diversos sectores.
La llegada de hoteles boutique, franquicias y departamentos de renta temporal ha disparado los costos, con rentas que alcanzan hasta los 120 mil pesos mensuales. Este fenómeno ha provocado la expulsión de habitantes originarios y la desaparición de comercios tradicionales.
Puebla llega a sus cinco siglos de historia con una fachada moderna en zonas como Angelópolis, pero con deudas pendientes en sus juntas auxiliares y periferias, donde el rezago social y la falta de servicios básicos contrastan con la inversión en el sector inmobiliario de lujo.




