El Tanque: operador del CJNG que extiende su red de huachicol a Puebla y Tabasco
PUEBLA, Pue., 12 de octubre de 2026.- Chipilo de Francisco Javier Mina, junta auxiliar de San Gregorio Atzompa, pasó de ser un punto reconocido por su actividad comercial y gastronómica a figurar en reportes recientes de seguridad por homicidios a plena luz del día, persecuciones armadas y una agresión contra elementos de la Policía Estatal.
Los hechos más recientes ocurrieron el sábado 10 de octubre cuando sujetos armados que viajaban en una camioneta gris dispararon contra policías estatales y municipales durante un operativo de vigilancia.
Un agente estatal resultó herido y fue trasladado a un hospital, donde su estado de salud se reportó estable.
La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) Estatal informó que la unidad relacionada con la agresión fue asegurada y que se desplegó un operativo con participación de la Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Defensa, Fiscalía General del Estado (FGE) y Fiscalía General de la República (FGR) para localizar a los responsables.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente sobre la detención de los presuntos agresores ni establecido el móvil del ataque.
La agresión adquiere relevancia por los homicidios registrados semanas antes en la misma comunidad y por los antecedentes de investigaciones federales relacionadas con el almacenamiento de hidrocarburos en inmuebles de Chipilo.
El 24 de septiembre, un hombre identificado como Jorge Martínez, conocido con el apodo de El Chila, fue asesinado a balazos en Chipilo.
De acuerdo con las primeras versiones difundidas, la víctima circulaba en una camioneta cuando sujetos que viajaban en una motocicleta se le emparejaron y dispararon en repetidas ocasiones.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de la calle 16 de Septiembre.
Reportes señalaron que el hombre habría intentado perseguir a sus agresores y que durante esa maniobra embistió a uno de ellos con su vehículo.
La reconstrucción de lo ocurrido se apoyó en imágenes de cámaras de videovigilancia que circularon después del ataque.
Algunos identificaron a El Chila como presunto narcomenudista, mientras que otras lo relacionaron con actividades vinculadas al robo de combustible.
La relevancia del homicidio radica en que ocurrió en un espacio público y mediante una agresión directa con armas de fuego.
El narcomenudeo no es la única línea que aparece en los antecedentes periodísticos y de investigación relacionados con Chipilo.
El 21 de abril de 2026, la FGR informó sobre un cateo realizado en un inmueble de la calle Cinco Oriente de esta junta auxiliar, después de que una fuga de gas derivara en la intervención de autoridades y en el reporte de presuntas irregularidades.
De acuerdo con el comunicado federal, durante el procedimiento se aseguraron dos pipas con más de 28 mil litros de hidrocarburo, además de otros autotanques que contenían combustible, así como documentación.
La investigación se inició por la probable comisión de un delito en materia de hidrocarburos.
La FGR señaló que los indicios quedaron a disposición del Ministerio Público Federal para integrar la carpeta correspondiente y deslindar responsabilidades.
Uno de los antecedentes más conocidos se remonta a 2017, cuando Ricardo Arturo Pacheco Tello, alias El Quino, señalado en reportes como presunto operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), murió durante un enfrentamiento con fuerzas federales en Chipilo.
El caso quedó registrado como parte de la historia de la violencia criminal en la región. No obstante, un antecedente de hace nueve años no demuestra que el CJNG mantenga actualmente el control de Chipilo ni que sus integrantes estén detrás de los homicidios recientes.
En el escenario actual, las investigaciones públicas consultadas no identifican de manera concluyente a dos organizaciones que se disputen el territorio.
La agresión del 10 de octubre añadió un nuevo elemento al escenario de inseguridad en Chipilo: el uso de armas de fuego contra elementos encargados de labores de vigilancia.
Según la SSP, policías estatales y municipales fueron agredidos por sujetos que viajaban en una camioneta Volkswagen Tiguan gris sin placas de circulación.
Un agente estatal recibió un impacto de bala y fue trasladado a un hospital.
Después del ataque, las autoridades aseguraron el vehículo y diversos indicios. La dependencia anunció que mantendría un despliegue coordinado con fuerzas estatales y federales para ubicar a los responsables.
La investigación deberá esclarecer por qué los ocupantes dispararon contra los uniformados, si la camioneta tenía relación con otros delitos y si los agresores contaban con información previa sobre los movimientos policiales.