19S: Peligran edificios emblemáticos por el paso del tiempo
Desde el estacionamiento del Zócalo hasta el actual Cablebús, la historia reciente de Puebla demuestra que los proyectos de gran escala enfrentan un destino incierto cuando carecen de consenso ciudadano y aval técnico.
PUEBLA, Pue., 22 de abril de 2026.- En semanas recientes, colectivos, vecinos y organizaciones han salido a las calles para rechazar proyectos como el Cablebús y las obras en el Polo de Desarrollo Económico de San José Chiapa. La falta de consenso, las dudas ambientales y la exigencia de transparencia han colocado al Gobierno de Puebla frente a un escenario recurrente: la resistencia civil como freno a la obra pública.
La historia reciente de la entidad muestra que la presión social, las observaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y los litigios estratégicos han sido factores decisivos para modificar o sepultar proyectos de gran escala.
Uno de los episodios más recordados fue el intento de construir un estacionamiento subterráneo bajo el Zócalo. El proyecto encendió alertas por posibles daños estructurales a la Catedral y la pérdida de vestigios arqueológicos. La movilización de académicos y organizaciones civiles volvió inviable la obra, que terminó cancelada y convertida en un símbolo de victoria ciudadana.
En ese mismo periodo, el Nodo Vial Juárez-Serdán avanzó pese a las críticas, pero dejó un saldo negativo: quiebras comerciales y una deuda pública que tardó casi dos décadas en liquidarse. Asimismo, la defensa de la Fuente de los Frailes obligó a las autoridades a ajustar el trazo original para preservar la identidad del barrio.
Durante el sexenio de Rafael Moreno Valle, los conflictos por infraestructura alcanzaron su punto máximo:
La administración de Miguel Barbosa tampoco fue ajena a este ciclo. El desarrollo turístico Cola de Lagarto en Atlixco quedó frenado por señalamientos de impacto ecológico, mientras que el traslado de la Estrella de Puebla al Barrio de San Francisco fue descartado ante las observaciones técnicas del INAH y el alto costo de reubicación.
Hoy, con el proyecto del Cablebús en pausa legal y las obras en San José Chiapa bajo el escrutinio de los habitantes locales, Puebla revive una lección histórica: ningún proyecto de gran escala logra consolidarse sin legitimidad social. La experiencia sugiere que avanzar sin consenso no solo pone en riesgo la infraestructura, sino que garantiza un alto costo político para quien la impulsa.




