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PUEBLA, Pue., 26 de septiembre de 2025.- En el municipio de Izúcar de Matamoros, en el estado de Puebla, sus pobladores mantienen viva la tradición de colocar cruces de la planta Pericón a partir del 28 de septiembre pues consideran que les brinda protección, ya que alejan al demonio, que se desata en dicha fecha.
Las colocan en la parte frontal o detrás de las puertas de sus hogares, los cultivos, incluso en los vehículos y más recientemente en las motocicletas.
“¿Qué es la Cruz de Pericón? Es un elemento de protección. Sabemos que hay muchas leyendas, muchas tradiciones que hablan que el día previo al 29 de septiembre como que el diablo anda suelto. Hay muchas variantes, pero la idea es la misma, y lo que busca la cruz es precisamente proteger a los hogares”, mencionó Raúl Martínez Vázquez, cronista de esa localidad ubicada en la mixteca poblana.
Informó que esta es una práctica ancestral que surgió en la época prehispánica con el propósito de proteger los campos de cultivos.
“Es una reminiscencia prehispánica ya que el Pericón tenía un uso ritual desde esa época, lo tienen registrado los cronistas. Obviamente cuando llega la conquista y la religión católica todo esto se sincretiza con el culto precisamente a San Miguel Arcángel”, explicó.
Refirió que el sincretismo se dio cuando se relacionó la fiesta dedicada a San Miguel Arcángel, el cual es uno de los que encabeza el ejército de Dios, viste una armadura romana y es quien tiene la misión de someter al Diablo, quien fue expulsado del cielo.
Reiteró que esta práctica inició en los campos de cultivo: “en realidad a lo que se les ponía las cruces era a los campos y de ahí se trasladó a las casas y hoy, como toda la modernidad, ha llegado a los coches”.
“Inició en los campos porque en los campos se dice que se ‘enflora’. Se va a enflorar, es decir, poner estas cruces con una idea, primero la protección, es decir, que la cosecha sea buena, que la cosecha sea favorable y también (se trasladó) a las casas esta protección”.
Comentó que “se le da la figura del diablo pero lo podemos ver como la protección de las cosas malas, de alguna situación fea, de alguna situación que no sea correcta por eso se hace la protección”.
Apuntó que desde hace unos 25 años aproximadamente a la fecha se puso de moda instalar estas cruces en los vehículos.
“De alguna manera el coche se ha vuelto una parte importante de quienes lo tienen, de la familia, una extensión de la casa de alguna manera. Entonces la cruz se aplica con la misma idea, de protección y hoy, actualmente, en Izúcar de Matamoros lo puedes ver en carros y en las motos, hay gente que le pone a su moto su crucecita y hasta en los negocios”.
Destacó que sigue estando presente en este municipio “porque seguimos siendo una comunidad agrícola”.
Pero advirtió que no se sigue utilizando mucho para los campos de caña, que es lo que más abunda en la región, “pero los que siembran maíz o alguna otra cosa, sí acostumbran a poner la cruz, es un elemento de protección”.
De acuerdo con la creencia popular, la Cruz de Pericón se mantiene durante todo el año y luego se renuevan cuando se acerca el 28 y 29 de septiembre.
“La idea es que la cruz esté el 28 (de septiembre) porque se supone que a las doce de la noche, al inicio del 29, es cuando se suelta el diablo y todo esto, entonces en los días previos, la gente que viene, porque el Pericón no se da aquí, lo traen de otros lugares, lo traen de Morelos o de otras partes, y hay gente que viene a vender el Pericón”, dio a conocer.
Esta flor con la que se confecciona la flor se recolecta durante el 25 de septiembre para que se coloque en las casas y en los cultivos.
“Algunos lo traen en manojitos para que tú hagas tu cruz o para hacer la vida práctica, digo yo, ya te la traen hecha las crucecitas ya nada más para ponerla”.
Aclaró que se deja, aunque se seque, “ya que no se acostumbra a quitarla, aun seca se deja hasta que se cambia al siguiente año o la siguiente vez que se vuelve a poner”.
Indicó que esta práctica es muy característica del centro del país, concretamente de los estados de México, Morelos, Tlaxcala y sur de Puebla.
Cuenta la leyenda que el 29 de septiembre, el día de San Miguel Arcángel, el diablo anda suelto. Esta fecha coincide justo con el momento en que, desde hace milenios, comienza la cosecha en México, cuando los primeros elotes se asoman en las milpas y se ofrecen, gustosos, a nosotros. Por eso, también se ha destinado a este día como el Día Nacional del Maíz.
Principalmente en el centro del país, la noche del 28 de septiembre se colocan en las puertas de las casas, en los cultivos, en los comercios, en los medios de transporte y en el cruce de los caminos, cruces con flores de Pericón.
Esta peculiar planta de color amarillo y en algunas ocasiones naranja, de olor muy característico, que crece de manera silvestre, su nacimiento coincide justo con la época de cosecha del maíz en todo México.
Pericón o también llamada con su nombre científico Tagetes Lucida, es originaria de México y de Guatemala. En náhuatl su nombre es Flor de Yauhtli, que significa niebla obscura y para nuestros antepasados anunciaba la temporada de lluvias y la época para cosechar el maíz.
Inicialmente la cruz de flores de Pericón se colocaba al centro de la plantación para protegerla, ya que con demasiadas lluvias, las cosechas se podrían pudrir y perder, pero si no llovía lo suficiente, igualmente la cosecha no se daba y los elotes no crecían.
Posteriormente, en algunos sitios se empezó a colocar en las cuatro esquinas de los cultivos, pues el simbolismo es que con la cruz se apunta a los cuatro puntos cardinales.
Las cruces se colocan para alejar al demonio y proteger las casas, autos o milpas. Generalmente las cruces se dejan todo el año, y luego se relevan por una nueva.
Esta costumbre tiene un origen prehispánico, que luego sería adaptado durante la colonia, en su versión ya evangelizada.
La flor de yauhtli está asociada al culto a Tláloc, dios de la lluvia. No es extraño, entonces, que al finalizar la temporada de lluvia, justo en estas fechas, se ofrendara esta flor en agradecimiento a este dios por las buenas cosechas y para pedirle que el hambre se alejase.
La recolección de yauhtli se inicia el 25 de septiembre para luego colocarla en las casas y en los cultivos el día 28.
Cabe resaltar que esta planta también tiene usos medicinales. Sus usos terapéuticos son como tónico en un té para atender la diarrea, la disentería, empacho, vómito, reumatismo, asma, tifoidea, varices y resfriado.
Asimismo, algunos estudios afirman que resulta benéfica en padecimientos relacionados con la ansiedad, como los nervios y la falta de sueño, ya que tiene un efecto sedante y tranquilizante. Es por esto último que en algunos sitios su infusión se la dan a las mujeres que recientemente han parido.
También aseguran que al hervir esta flor con elotes, le dan otro sabor. Dicen que quedan exquisitos.
En tanto, las personas que creen en estos amuletos consideran que es el aroma de la flor del Pericón lo que aleja al demonio y malas vibras, es por ello que en otras entidades cuando se seca la cruz la queman y esparcen sus cenizas por sus viviendas para que se alargue la protección.
Algunos otros tienen la idea de que al tejer las cruces reciben el cuidado y por ello en lugar de vender estos amuletos los regalan. Aunque la mayoría los vende. Cada manojo lo comercializan entre 15 y 30 pesos.
En el caso de Izúcar de Matamoros es fácil encontrar esta protección colocada en las puertas y ventanas de los domicilios ubicados en sus 14 barrios, pero no así en la zona centro. También se pueden observar en las parrillas o defensas de los automóviles y en la parte frontal de las motocicletas.
Para la conformación de las cruces se atan cuatro ramitos de la flor de Pericón, luego estos se unen y atan formando una cruz cuyas dimensiones coinciden en el largo por lo que se recortan las puntas sobrantes.
