19S: Peligran edificios emblemáticos por el paso del tiempo
PUEBLA, Pue., 14 de octubre de 2025.- La Sierra Norte de Puebla ha enfrentado múltiples desastres naturales, pero pocos tan devastadores como las lluvias del 4 y 5 de octubre de 1999.
Aquella tormenta provocó deslaves, inundaciones y pérdidas humanas sin precedentes, dejando a su paso comunidades sepultadas y caminos destruidos, 26 años después, la historia parece repetirse.

Las intensas lluvias provocadas por la tormenta tropical Jerry volvieron a azotar la Sierra Norte, causando deslaves, inundaciones y la pérdida de vidas humanas. Hasta el último reporte oficial, se confirmaron 13 personas fallecidas y cuatro desaparecidas.
Los fantasmas de 1999 revivieron en este octubre de 2025. Aunque el panorama pronosticaba una gran tragedia, lo sucedido este año fue, afortunadamente para la Sierra Norte, mucho menor que lo sucedido hace más de dos décadas.
Fuentes hemerográficas de la época registran alrededor de 250 muertes en 1999, además de miles de damnificados, siendo aquella avalancha de lodo que sepultó la colonia La Aurora en Teziutlán, sepultando a más de 100 personas, uno de las peores tragedias que se recuerdan en Puebla.
En otro punto de esta región del estado, un panteón municipal no aguantó la cantidad de lluvia que cayó y -en una imagen digna de película de terror- docenas de féretros fueron arrastrados por el lodo.

Las precipitaciones, derivadas de un huracán y una baja presión tropical, se concentraron en la zona norte del estado, donde la orografía potenció los deslaves.
Estudios posteriores estimaron que los daños a infraestructura y servicios públicos en Puebla alcanzaron los 974 millones de pesos, mientras que a nivel nacional el FONDEN destinó cerca de 2 mil 300 millones de pesos para la reconstrucción de las zonas afectadas por el desastre de 1999.
En este 2025, el Gobierno de Puebla ha declarado decenas de municipios en emergencia, con viviendas colapsadas, caminos bloqueados y cultivos destruidos. Las comunidades más afectadas se localizan en Xicotepec, Huauchinango, Tlaola, Zihuateutla y Jopala.

En esta ocasión, el gobierno de Puebla dispuso un fondo inicial de 200 millones de pesos para atender los daños provocados por las lluvias, además del pago de 12 millones de pesos en indemnizaciones a productores agrícolas por pérdidas en más de 2 mil 200 hectáreas.
Aunque el monto actual es considerable, especialistas en gestión de riesgo advierten que la cifra podría elevarse significativamente conforme avancen los censos de daños. En 1999, el costo total de reconstrucción superó los mil millones de pesos, lo que da una idea de la magnitud del desafío que enfrenta hoy el estado.
Las similitudes entre ambos episodios son evidentes: carreteras destruidas, comunidades incomunicadas y miles de personas que lo perdieron todo. Sin embargo, la respuesta institucional de 2025 ha sido más rápida y coordinada que hace 26 años, con apoyo federal y despliegue de fuerzas de auxilio.

Aun así, parece que los esfuerzos de prevención y mitigación siguen siendo insuficientes. La Sierra Norte continúa siendo una región de alta vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos.
La comparación entre 1999 y 2025 no solo revela los avances en capacidad de respuesta, sino también las deudas pendientes, por lo que la inversión en infraestructura hidráulica, la reforestación y la planeación urbana son tareas urgentes para evitar que la historia vuelva a repetirse.





