Adoración a la muerte, una práctica milenaria
PUEBLA, Pue., 14 de enero de 2026.- La Fiscalía General del Estado (FGE) atraviesa uno de los episodios más grises de su historia reciente.
Bajo la gestión de la fiscal Idamis Pastor Betancourt, el organismo ha iniciado una depuración interna que ha dejado al descubierto presuntas redes de corrupción, abuso de poder y prácticas ilícitas protagonizadas por fiscales que, lejos de fortalecer la procuración de justicia, habrían utilizado el cargo como herramienta de presión y negocio.
Las destituciones, renuncias forzadas y carpetas de investigación abiertas, muchas de ellas dirigidas contra exfiscales provenientes del Estado de México, un grupo que concentró posiciones estratégicas y hoy se encuentra bajo la lupa por su posible responsabilidad penal enmarcan esta etapa gris.
Depuración interna: bajas, destituciones y renuncias
Desde finales de 2024 y a lo largo de 2025, según lo indagado por Quadratín Puebla, la FGE ha registrado la salida de varios fiscales de alto perfil, muchos de ellos con trayectorias foráneas —particularmente del Estado de México— y señalados por presuntas conductas ilícitas.
Al menos 6 fiscales de primer nivel vinculados a áreas estratégicas de la Fiscalía fueron removidos o presentaron renuncia en un lapso concentrado de cambios.
Entre los más destacados están Luis Antonio León Delgadillo, exfiscal de Delitos de Alta Incidencia; Miguel Ángel Islas Álvarez, exfiscal de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita; y Jorge Malvaez Rodríguez, coordinador del mismo organismo; cuyos nombramientos se atribuyeron originalmente a la gestión entrante pero terminaron en relevo forzado por señalamientos de extorsión y manipulación de investigaciones, especialmente contra empresarios poblanos.
Otros mandos removidos incluyen a exjefes de fiscalías como Secuestro y Extorsión, Investigación Metropolitana e Investigación Regional, Bonifacio Sergio Olivares Aguilar, Oswaldo Jiménez Juárez y Diego Domínguez Idalias, señalados no solo por prácticas indebidas, sino por generar un ambiente institucional corrosivo.
La mayoría de estos fiscales provenían de trayectorias vinculadas al priísmo y contaban con experiencia en la Fiscalía del Estado de México.
Carpetas de investigación e implicaciones penales
La FGE, a través de su área de Asuntos Internos, ha iniciado diversos procesos investigativos que han derivado tanto en indagatorias internas como en carpetas de investigación formales:
11 carpetas de investigación fueron abiertas contra exfuncionarios de la dependencia por presuntos actos de corrupción, extorsión y abuso de autoridad.
Estas indagatorias también se han orientado a analizar posibles patrones de conducta indebida que podrían constituir delitos graves, desde extorsión hasta presuntas manipulaciones de investigaciones con fines de lucro ilícito.
Además de las investigaciones internas, empresarios y particulares afectados han presentado denuncias que han escalado al sistema de justicia penal, aunque las autoridades no han detallado públicamente cuántas de esas carpetas han sido judicializadas con vinculaciones a proceso o sentencias.
La limpia institucional y su contexto político
En sus declaraciones, Idamis Pastor ha vinculado las prácticas irregulares detectadas a una herencia de administraciones anteriores, señalando que hubo infiltración de redes de corrupción y criminales que socavaron la confianza ciudadana.
Por su parte; el gobernador Alejandro Armenta Mier ha respaldado abiertamente estas acciones, señalando que la FGE requiere de un proceso de transformación profundo y sin concesiones.




