Más de 8 mil cadáveres acumulados en el Semefo de Puebla en 5 años
Puebla, PUE., 31 de diciembre de 2025.- El cierre de 2025 deja una Puebla políticamente modificada. La justicia, la violencia callejera y las ambiciones de poder han dictado una agenda donde la renovación de nombres parece ser solo la superficie de conflictos mucho más profundos.
Uno de los golpes mediáticos más fuertes fue la sentencia histórica contra Javier López Zavala, declarado culpable como autor intelectual del feminicidio de Cecilia Monzón.
Tras años de recursos legales, el fallo emitido en diciembre intenta desmantelar los últimos restos de influencia del marinismo que aún operaban en las sombras de la política local.
El clima de confrontación subió de tono con la reaparición pública de Antonio Martínez, conocido como "El Toñín". En un video cargado de amenazas directas, el personaje increpó al secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, a quien acusó de ejercer violencia política contra su hija, Guadalupe Martínez, alcaldesa de Quecholac.
El conflicto escaló a nivel judicial cuando Aguilar Pala anunció denuncias penales por las amenazas, marcando un choque frontal entre el Estado y el polémico liderazgo de la zona del Triángulo Rojo.
La violencia también se vivió en las calles de la capital. El pasado 2 de septiembre, una protesta de normalistas de la Rural de Teteles escaló hasta el caos en el Bulevar 5 de Mayo.
La manifestación terminó con actos vandálicos y la quema total de una unidad de RUTA cerca de Casa Aguayo, un evento que el gobierno atribuyó a la infiltración de grupos externos, tensando la relación con los movimientos estudiantiles.
En las filas del Partido Acción Nacional (PAN), el escándalo de Carlos Enrique Pando marcó un punto de no retorno. La acusación de estupro contra el exsecretario general terminó con su carrera y puso en jaque el discurso de valores del partido.
En la capital, el PAN vivió un proceso de renovación municipal accidentado. La exdiputada Lupita Leal logró una victoria jurídica al anular la elección inicial de Manolo Herrera por irregularidades.
Sin embargo, en la repetición del proceso, el grupo dominante volvió a imponerse, dejando a Gabriela Ruiz como la nueva dirigente frente a una militancia profundamente dividida.
Por su parte, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) mantuvo su tendencia de fractura; en agosto, el dirigente estatal Néstor Camarillo renunció para sumarse a las filas de Movimiento Ciudadano.
El PRI intentó resurgir con la llegada de Xitlalic Ceja a la dirigencia estatal, pero su nombramiento fue visto como una imposición directa de Alejandro Moreno, desencadenando la molestia de militantes históricos.
El gabinete poblano también ocupó las portadas de la prensa rosa. José Luis García Parra, coordinador de Gabinete, desató críticas al ser captado celebrando el cumpleaños de la cantante Belinda. Aunque el funcionario aseguró usar recursos propios, el evento contrastó con el discurso de austeridad franciscana.
Agua de Puebla sigue siendo la gran asignatura pendiente. A pesar de las multas millonarias a la concesionaria, la imposibilidad de cancelar el contrato ha generado decepción entre quienes esperaban terminar con la privatización del agua.
Con una oposición pulverizada y un oficialismo que gana fuerza, el estado se enfila hacia un 2026 donde la seguridad y la solvencia moral serán los temas que definan el rumbo de la entidad.




