“Ferrocarriles para mí, fue mi vida”: José Huber Cruz Torres
PUEBLA, Pue., 25 de noviembre de 2025.- A poco de que concluya el 2025, la estrategia de colocar a mandos de La Marina al frente de las secretarías de Seguridad Pública en los municipios de Puebla muestra avances irregulares.
En este rol militarizado, ha contradicciones oficiales y un saldo que no ha reflejado la paz y tranquilidad que promueven las autoridades estatales.
Aunque ni existe un registro único ni público, Quadratín Puebla realizó una revisión hemerográfica que ubica entre 24 y 28 ayuntamientos con jefes policiales provenientes de la Secretaría de Marina, y hasta 40 si se incluyen militares comisionados durante distintos momentos del año.
En municipios como Cuautlancingo, Tehuacán, San Martín Texmelucan, Xicotepec, Zacatlán, Amozoc y San Pedro Cholula, la designación de mandos navales fue presentada como medida urgente frente al aumento delictivo, la disputa entre bandas locales y la incapacidad interna de las corporaciones.
Sin embargo, de acuerdo con datos abiertos de la Fiscalía General del Estado (FGE), el balance del periodo enero–octubre 2025, comparado con el mismo lapso de 2024, revelan que la intervención no ha tenido un impacto uniforme.
Los reportes federales y municipales confirman descensos relevantes en ciertas demarcaciones.
En Cuautlancingo, se documentaron reducciones mensuales sostenidas en denuncias por robo y violencia.
En Tehuacán, el primer semestre cerró con alrededor de 20 por ciento menos carpetas que en 2024.
No obstante, los datos recientes de la FGE estimaron que 12 de los 28 municipios con mando marino registraron incrementos en delitos del fuero común, pese a los operativos y al relevo de mandos.
Los delitos de alto impacto tampoco muestran una tendencia pareja
Puebla acumuló una reducción estatal moderada en homicidio doloso, un 10 por ciento, pero ese descenso no se replicó en todos los municipios bajo dirección naval, donde persisten alzas en robo con violencia, extorsión y lesiones.
La disparidad entre municipios vuelve a colocar bajo la lupa la efectividad de la militarización municipal, una estrategia que el gobierno estatal defiende pero que, en la práctica, depende de factores que rebasan el simple cambio de mando: capacidad de investigación, control interno de las Policías, coordinación real con la FGE y dinámicas regionales dominadas por bandas locales, como lo han manifestado organizaciones civiles.
Municipios con mandos marinos