Puebla 27
El verdadero liderazgo no entiende de cuotas, etiquetas, ideologías, género o de la geografía, sino de la propia voluntad. Como bien menciona Eufrocina Cruz Mendoza “origen no es destino”.
No se trata de exigir un trato especial por el hecho de nacer mujer en una comunidad catalogada como originaria o indígena; se trata de reclamar el derecho legítimo a ser iguales ante la ley y la propia sociedad, sin distinciones que segreguen.
A lo largo de la historia moderna, existen figuras que han roto barreras demostrando que el talento y el esfuerzo individual ganando batallas, sin necesidad de abanderar discursos feministas, como lo son:
María Gloria Sánchez Gómez (Tseltal): primera mujer indígena en ser Presidenta Municipal de Oxchuc, Chiapas.
Martha Sánchez Néstor (Amuzga): activista del Estado de Guerrero y fundadora de la Coordinadora Guerrerense de Mujeres Indígenas, reconocida por su labor impulsando leyes y espacios de participación política para mujeres de pueblos originarios.
Eufrosina Cruz Mendoza (zapoteca): en 2007 le fue impedido postularse como presidenta municipal de Santa María Quiegolani, Oaxaca, bajo el argumento de usos y costumbres. Años más tarde se convirtió en la primera mujer indígena en presidir el Congreso de Oaxaca (2010), diputada federal y Secretaria de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos de Oaxaca, actualmente promueve la tipificación del matrimonio infantil como delito. Su historia está documentada en su libro “Los sueños de la niña de la montaña”.
Asimismo, la premio Nobel Rigoberta Menchú quien, abrió brecha al demostrar el peso internacional de una voz con convicción; de igual forma, el histórico nombramiento de Deb Haaland como gobernadora de Nuevo México. Con este triunfo se convierte oficialmente en la primera mujer nativa americana en liderar el poder ejecutivo de un estado en la historia de los Estados Unidos de América.
Todas ellas coinciden en un punto fundamental: la dignidad humana no se divide en categorías. Exigir la no distinción de las mujeres indígenas como un grupo "vulnerable" aislado es el verdadero paso hacia la igualdad. Al final, el poder ejercido con responsabilidad demuestra que el liderazgo es una condición de la mente y del carácter. Cuando dejamos de etiquetar a las personas por su cuna, su género o su etnia, permitimos que el mérito brille por sí mismo. El destino lo define el esfuerzo diario, recordándonos que todos somos, ante todo, iguales en capacidad y dignidad.




