Cohesión Social
“Los Primos Mier” no son un grupo de música norteña, ni un dueto de cantantes, son los primos que no son primos, pero comparten el mismo apellido en una línea consanguínea.
La polémica está relacionada con existencia o no de los lazos familiares entre el gobernador Alejandro Armenta Mier y el senador Ignacio Mier Velasco.
El tema del vínculo familiar se reavivó por el ungimiento de Mier Velasco como coordinador de la mayoría de Morena en el Senado, en sustitución de Adán Augusto López.
Por tratarse de la bancada mayoritaria en la Cámara Alta, le corresponde al legislador poblano la presidencia de la Junta de Coordinación Política, una posición envidiable.
Se reaviva la polémica respecto a si Alejandro Armenta e Ignacio Mier son primos o no porque con base a las recientes reformas legislativa impulsada por Claudia Sheinbaum, se impedía el nepotismo en la designación de candidatos a cargos de elección popular.
Este presunto o real vínculo familiar entre el gobernador y el senador le impediría a Mier Velasco competir por la nominación de Morena a la gubernatura en el 2030.
Armenta Mier, como todo político profesional sabe por experiencia de la importancia de presidir la mesa directiva del Senado - por decir lo menos- para una mayor exposición pública y política, cuando se tiene la aspiración de gobernar el estado.
Ahora en el caso de Mier Velasco no solo es coordinador de los legisladores de Morena, es el nuevo presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, que lo ubica en una mejor posición política para aspirar a la gubernatura en 2030.
Solo por ocupar la presidencia de la mesa directiva del Senado por un año, habilitó al extinto Luis Miguel Barbosa Huerta como candidato y gobernador de Morena, como ocurrió con Armenta Mier, apoyado por su equipo de colaboradores, hoy en la cúspide del poder político.
Los colaboradores del primer círculo del gobernador Alejandro Armenta, empezando por José Luis Gracía Parra, actual jefe del gabinete estatal, fue parte del equipo en el Sendo, junto con Pepe Tomé Cabrera y la actual secretaria de Planeación Finanzas, entre otros.
Los primos Mier se enfrentaron en la contienda interna de Morena en el 2024 en la precampaña y en la encuesta que definió al candidato a la gubernatura que favoreció a Armenta, lo que provocó un titubeo de Ignacio Mier de levantarle la mano a su primo que no es su primo.
Aunque para las fotos oficiales de saludan cuidando la urbanidad política, la relación entre el gobernador y el senador no son las mejores, han sido motivo de jaloneos políticos, y está claro que la operación cicatriz de Morena fue insuficiente o nula.
Es evidente que el mandatario estatal y primer morenista del estado no quiere a Mier Velasco en la sucesión gubernamental de 2030, e impulsa García Parra para sucederlo en el cargo.
El senador y líder de la Cámara Alta viene por la revancha porque con la máxima política de que gobernador no pone gobernador, reclama su derecho de prelación -de que ahora le toca- y entre sus colaboradores, páginas web de noticias y algunos periodistas apalabrados por él, empiezan a ejercer presión con la consigna de la ahora les toca la gubernatura.
Nacho Mier, que le gusta gastar millones y millones de pesos en su imagen y promoción, heredó de Adán Augusto López una carretonada de millones de pesos de la caja chica que sabrá utilizar en esta nueva empresa que se ha propuesto de pelarle a su primo la gubernatura por Morena.
Nacho Mier se convierte de facto en un contrapeso de poder político y de control de Morena en Puebla, de cara a las elecciones intermedias de 2027, fundamentales en sus resultados para el 2030.
Como la política es de circunstancias, falta mucho por escribirse en esta historia de desavenencias familiares y políticas de Los Primos Mier.
Lamentablemente será un distractor para la administración estatal que necesita resultados urgentes en seguridad pública, crecimiento económico, mejorar los indicadores en salud, educación y bienestar social.
Ambos personajes estarán bajo la lupa porque todo indica será una confrontación de pronóstico reservado, habrá golpes bajos de uno y otro lado, jugarán alianzas con la oposición en algunos distritos y municipios para llevarse las contras.
No es el mejor aliado en cuanto a prestigio, pero Adán Augusto alienta el proyecto político de Nacho Mier de ser gobernador de Puebla, y ya como operador político seguro lo veremos muy seguido en Puebla.
Faltan conocerse las posturas del diputado federal Ricardo Monreal y de la presidenta Claudia Sheinbaum, que de entrada dio el visto bueno a Mier Velasco en el Senado, con todo y lo que ello implica en el rejuego político sucesorio poblano.




