Las Batallas
“No somos en realidad una humanidad igualitaria si no se nos permite amarnos entre nosotros”.
— Lady Gaga
Cada junio, durante el Mes del Orgullo, la bandera arcoíris aparece en redes sociales, oficinas públicas y campañas políticas. Aspirantes, candidatos y gobernantes publican fotografías, mensajes de apoyo y asisten a marchas. Pero surge una pregunta inevitable: ¿cuántos de esos respaldos responden a una convicción y cuántos a una estrategia para acercarse a un sector del electorado?
La comunidad LGBT ha recorrido un largo camino para dejar de ser criminalizada, acceder al matrimonio igualitario, al reconocimiento de su identidad y a una mayor protección frente a la discriminación. Sin embargo, esos avances no han dependido únicamente de los partidos políticos; también han sido resultado de décadas de activismo, de resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de la presión de organizaciones civiles.
Por ello, vale la pena revisar qué dicen realmente los documentos básicos y las políticas de los cuatro principales partidos políticos de México sobre la diversidad sexual.
MORENA
Morena es, de los cuatro partidos analizados, el que ha incorporado de forma más explícita la agenda de diversidad sexual dentro de su estructura interna. Cuenta con una Secretaría de Diversidad Sexual, y en sus documentos básicos establece el combate a la discriminación por orientación sexual e identidad de género.
Su agenda política ha respaldado el matrimonio igualitario, el reconocimiento de la identidad de género, la prohibición de las llamadas “terapias de conversión”, el acceso igualitario a servicios públicos y acciones afirmativas para ampliar la representación política de personas LGBT.
Sin embargo, la existencia de estos compromisos no significa que siempre se traduzcan en resultados. Diversos colectivos han señalado que aún existen pendientes legislativos, diferencias entre gobiernos estatales y decisiones políticas que no siempre coinciden con el discurso de inclusión.
¿Es suficiente mantener una agenda progresista en los documentos del partido si aún existen desafíos para garantizar plenamente esos derechos?
PARTIDO ACCIÓN NACIONAL (PAN)
Históricamente, el PAN ha sido identificado como un partido de orientación conservadora. Su doctrina, fundada en 1939, se basa en el humanismo político, la dignidad de la persona, la igualdad ante la ley, la libertad y la defensa de la familia como núcleo fundamental de la sociedad.
Durante décadas, muchos de sus dirigentes y legisladores se opusieron al matrimonio igualitario y a otras reformas relacionadas con la diversidad sexual. Sin embargo, el contexto jurídico mexicano cambió.
Las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación establecieron que impedir el matrimonio entre personas del mismo sexo resulta contrario al principio constitucional de igualdad y no discriminación. A partir de ello, distintos gobiernos y legisladores panistas han adoptado posturas más abiertas, aunque dentro del partido siguen coexistiendo corrientes con posiciones conservadoras y otras más liberales.
En consecuencia, hoy el PAN mantiene en sus documentos la defensa de los derechos humanos y la igualdad jurídica, pero sus posturas sobre temas como matrimonio igualitario, adopción o identidad de género continúan siendo diversas entre sus militantes.
PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL (PRI)
El PRI representa quizá el cambio más evidente en esta materia.
Durante buena parte del siglo XX evitó impulsar reformas relacionadas con la diversidad sexual. Sin embargo, conforme evolucionó el marco jurídico y social del país, también modificó su postura.
Actualmente sus documentos básicos incorporan principios como igualdad, derechos humanos, inclusión y no discriminación.
Un momento clave ocurrió en 2016, cuando el entonces presidente Enrique Peña Nieto presentó una iniciativa para reconocer el matrimonio igualitario a nivel nacional. Aunque la reforma no fue aprobada por el Congreso, marcó un giro respecto a la posición histórica del partido.
Hoy el PRI suele respaldar la mayoría de las políticas de no discriminación hacia la comunidad LGBT, aunque, al igual que ocurre en otros partidos, existen diferencias entre algunos de sus legisladores y gobiernos locales.
MOVIMIENTO CIUDADANO
Movimiento Ciudadano es el partido que, junto con Morena, ha mantenido una postura más consistente en favor de los derechos de la comunidad LGBT.
Su doctrina se fundamenta en los derechos humanos, la igualdad, el Estado laico, las libertades individuales y la no discriminación.
Ha respaldado de manera reiterada el matrimonio igualitario, el reconocimiento de la identidad de género, la prohibición de las terapias de conversión y una mayor participación política de personas LGBT.
A diferencia del PAN, su doctrina no gira alrededor de una concepción específica de la familia, sino del principio de que todas las personas deben ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
Más allá de los colores
Si únicamente analizamos la agenda relacionada con la diversidad sexual, podría decirse que Movimiento Ciudadano y Morena mantienen las posturas más favorables; el PRI ha evolucionado hacia posiciones mayoritariamente incluyentes, mientras que el PAN conserva una visión más tradicional, aunque con una creciente diversidad de opiniones internas.
No obstante, reducir el compromiso de un partido a sus documentos sería insuficiente. Lo verdaderamente importante es si esas ideas se convierten en políticas públicas, presupuestos, leyes y acciones que mejoren la vida de las personas.
Porque portar una bandera durante junio es sencillo.
Lo difícil es defender esos derechos durante los doce meses del año.