El IMSS: los derechos de los trabajadores también son derechos del pueblo
Trasciende que hace unos días, tres jovencitas de entre 18 y 21 años estaban en el Albergue Psiquiátrico Infantil de Puebla y, debido a que alcanzaron la mayoría de edad, fueron trasladadas al Hospital Psiquiátrico Dr. Rafael Serrano "El Batán". De acuerdo con denuncias y testimonios recibidos por este medio sobre presuntas irregularidades al interior del nosocomio, existe preocupación por que su integridad física, sexual y emocional pudiera verse comprometida.
Como se ha denunciado previamente en distintos medios de comunicación, en este nosocomio existen señalamientos sobre presuntos actos de negligencia médica y corrupción que afectarían directamente a los pacientes.
De acuerdo con fuentes consultadas, trabajadores que han manifestado inconformidades con estas prácticas afirman temer represalias laborales. Asimismo, algunas fuentes sostienen que trabajadores señalados por conductas irregulares continúan laborando en el nosocomio.
En el caso de los pacientes, según datos brindados por el propio hospital en diciembre de 2025, el 90 por ciento de los 190 pacientes internados carece de familiares o alguna red de apoyo. Medios locales han documentado cómo año con año aumentan las fugas de pacientes.
A través de un comunicado difundido a este medio de comunicación de manera anónima se denunció la presunta comisión de abusos sexuales contra pacientes internados. Se trata de señalamientos graves que requieren una investigación formal, exhaustiva e independiente por parte de las autoridades competentes.
Mientras el tiempo corre, esas chicas podrían encontrarse en una situación de riesgo y, de ser ciertas las denuncias, otros pacientes también podrían estar enfrentando vulneraciones a sus derechos sin posibilidad de denunciarlas o defenderse por sí mismos.
Ahí está el caso de Elías Santos Buitrón, un paciente adulto mayor con una discapacidad física que le impedía moverse y cuyo caso ha generado cuestionamientos sobre la atención que recibió en El Batán.
De acuerdo con fuentes al interior del nosocomio, Elías necesitaba un baño y, ante la falta de supervisión adecuada, éste habría sido realizado por otro paciente quien usó agua muy caliente provocándole quemaduras graves.
Intentaron reanimar a Elías colocándole un catéter a través de la clavícula para administrarle medicamentos de reanimación, pero en este procedimiento se perforó accidentalmente el pulmón.
Según las fuentes consultadas por este medio, Santos Buitrón fue trasladado al Hospital de Traumatología y Ortopedia, donde posteriormente falleció por neumotórax. Tras su muerte, su cuerpo fue cremado.
Casos de presunta negligencia médica han sido denunciados recurrentemente en distintos hospitales de Puebla. Diagnósticos erróneos, falta de medicamentos e insumos y malos tratos por parte del personal son algunas de las quejas que con frecuencia llegan a los medios de comunicación.
Pero resulta aún más grave que existan denuncias de esta naturaleza en un hospital psiquiátrico, donde cientos de personas se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad y muchas veces carecen de la posibilidad de denunciar por sí mismas o de contar con alguien que las escuche.
Los pacientes psiquiátricos también tienen dignidad, derechos y una voz, aunque muchas veces nadie quiera escucharla. La pregunta no es cuántas denuncias se han acumulado sobre El Batán, sino cuántas más tendrán que surgir antes de que alguien decida investigar a fondo lo que ocurre detrás de sus puertas.