Hablemos de salud integral
Los mexicanos en busca del sueño americano por la falta de oportunidades ante el desempleo, la corrupción y la inseguridad pública, aportan más a la economía nacional que Pemex.
A diferencia del esfuerzo, tenacidad y entrega de los migrantes, el gobierno en funciones da muestras de ineptitud y corrupción en la administración de la empresa petrolera estatal, convertida en un lastre para la economía y las finanzas públicas, en dos sexenios, de 2018 a la fecha.
Observe los contrastes: con la persecución en su contra por el ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en sus siglas en inglés), los paisanos que trabajan y viven en EU enviaron a junio, por concepto de remesas a sus familiares, 5 mil 472 millones de dólares.
Se registró la entrada promedio más alta al menos en una década, en junio, que representó un incremento anual de 4.2%, de acuerdo con el reporte del Banco de México.
Es cuestionable y criticable que los gobiernos, de éste y otros regímenes, presuman con sombrero ajeno, como lo repiten los gobiernos de la 4T, presentándolo como “un logro” gubernamental.
Una práctica oportunista de los gobernantes a quienes debería darles vergüenza que hombres y mujeres la sufrieron para ingresar al país del norte, y la sufren con la persecución de la política migratoria de Donald Trump, y pese a ello, aportan a la economía nacional.
Contrasta la cultura del esfuerzo de los migrantes mexicanos con la corrupción y la complicidad del gobierno con el robo de combustible en la complicidad de funcionarios públicos y capos de la delincuencia organizada.
Mientras los migrantes aportaron al primer semestre del 2026 unos 5 mil 472 millones de dólares (unos 94 mil 510 millones de pesos mexicanos, con un tipo de cambio de $17.27 por dólar), Petróleos Mexicanos (Pemex) ha perdido en un semestre 12 mil 992 millones de pesos por robo de combustible, conocido como el huachicol.
Se registró una pérdida operativa de 9 mil 180 millones de pesos entre abril y junio de 2026 debido al robo de combustible, equivalente a un promedio de 101 millones de pesos diarios, reveló El Universal al subrayar que se trata del daño operativo más grave en los últimos ocho años (del gobierno de la 4T).
La cantidad sustraída ilegalmente es un producto que Pemex deja de vender y genera un mercado negro en el que gasolinerías que lo comercializan ofrecen precios mucho menores, por debajo incluso de las cotizaciones en las terminales de almacenamiento y reparto, explicó el experto consultado por el Gran Diario.
Dicho de otra manera, la operación de Pemex pasó a manos del crimen organizado, los narcopetroleros o narcohuachicoleros (gracias a "abrazos y no balazos" del régimen obradorista), que hizo posible la hazaña criminal contra los bienes de la nación.
Son los contrastes en ambos casos, de las aportaciones —esas sí patrióticas— de los paisanos que radican y trabajan en la Unión Americana, por el monto de las remesas familiares, con Pemex.
La petrolera es un lastre debido a la corrupción criminal y la complicidad con la delincuencia para saquear Pemex, empresa estatal que lejos de contribuir a la economía y a las finanzas públicas, la han convertido en este sexenio en un barril sin fondo, con pérdidas millonarias donde los cárteles y sus cómplices en el gobierno son los ganones.