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PUEBLA, Pue., 19 de septiembre de 2026.- De acuerdo con el Gobierno de Puebla, solo 40 de los 217 municipios de la entidad cuentan actualmente con un Atlas de Riesgo, lo que representa apenas alrededor del 18 por ciento de las demarcaciones del estado, mientras que especialistas advierten que incluso los documentos existentes pueden perder vigencia ante los efectos del cambio climático y la falta de actualización.
Jerónimo Chavarría Hernández, académico investigador del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga SJ de la IBERO Puebla, señaló que uno de los principales problemas no solo es la baja cobertura de estas herramientas, sino que los atlas suelen permanecer como documentos estáticos en formato PDF, con poca difusión y escasa consulta por parte de la población.
Explicó que los sismos y las inundaciones representan los principales riesgos para la zona metropolitana de Puebla, integrada por municipios como Puebla, Cuautlancingo y las Cholulas, aunque también existen amenazas relacionadas con socavones, fallas y fracturas geológicas, así como sequías que pueden generar afectaciones económicas y en los servicios urbanos.
El especialista destacó que el cambio climático está modificando la frecuencia e intensidad de algunos fenómenos naturales, particularmente las lluvias, por lo que los mapas elaborados hace 10 o 20 años pueden dejar de representar las condiciones actuales de riesgo.
En este sentido, consideró necesario pasar de atlas estáticos a mapas dinámicos que puedan actualizarse con mayor frecuencia. Señaló que el periodo tradicional de revisión de cinco años ya resulta insuficiente ante la rapidez con la que cambian las condiciones ambientales, por lo que planteó actualizaciones cada uno o dos años.
Chavarría Hernández también llamó a aprovechar las redes sociales, teléfonos celulares y plataformas digitales para acercar esta información a la ciudadanía y no limitarla a documentos técnicos que difícilmente son consultados por la población.
“Ya tenemos suficiente tecnología, ya la gente maneja diferente tecnología como para ponerlo o difundirlo, no solamente a través de un documento, sino ya tenemos, por ejemplo, pues las redes sociales”, sostuvo.
Durante una rueda de prensa realizada el pasado 15 de septiembre, especialistas de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP también abordaron las deficiencias y utilidad de estas herramientas.
El maestro José Alberto Herrera Hernández, director de dicha facultad, planteó que los atlas de riesgo deben utilizarse como instrumentos para la planeación urbana, principalmente para identificar zonas donde futuros desarrollos habitacionales o concentraciones de personas puedan estar expuestos a algún peligro.
Por ello, consideró necesario revisar los estudios y diseños de las construcciones que pretendan realizarse en zonas identificadas como vulnerables.
A su vez, el doctor Eduardo Ismael Hernández, profesor investigador de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, señaló que existe una escasez de especialistas capacitados para elaborar correctamente los atlas de riesgo, pese a que las autoridades nacionales establecen reglas técnicas para su diseño.
Advirtió que un atlas que no cumple con los estándares técnicos puede convertirse en un riesgo por sí mismo, debido a que puede proporcionar información incorrecta para la toma de decisiones.
También cuestionó que algunas empresas elaboren estos instrumentos únicamente siguiendo formatos normativos, pero sin el sustento técnico suficiente, incluso confundiendo conceptos fundamentales.
Respecto al Atlas de Riesgo anunciado por el gobierno municipal de Puebla, consideró necesario revisar si fue elaborado conforme a estándares técnicos internacionales y a los requerimientos del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres.
Como referencia, mencionó el sistema HAZUS, desarrollado en Estados Unidos, que utiliza Sistemas de Información Geográfica para integrar información de riesgo y calcular posibles escenarios de pérdidas.
De acuerdo con información del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), en la región de Angelópolis, de los 33 municipios que la integran, únicamente 10 cuentan con Atlas de Riesgo, es decir, alrededor del 30 por ciento.
Las demarcaciones que cuentan con este instrumento son Acajete, Cuautlancingo, Huejotzingo, Nealtican, Ocoyucan, Puebla, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, San Miguel Xoxtla y San Pedro Cholula.
Sin embargo, la antigüedad de estos documentos también representa un desafío. El Atlas de Riesgo más reciente de esta región corresponde al municipio de Puebla, elaborado en 2025.
El resto de los municipios cuenta con instrumentos elaborados en distintos años: Acajete tiene uno de 2012; Cuautlancingo, 2015; Huejotzingo, 2015; Nealtican, 2015; Ocoyucan, 2011; San Andrés Cholula, 2011; San Miguel Xoxtla, 2012, y San Pedro Cholula, 2015. San Martín Texmelucan cuenta con un atlas elaborado en 2018.
Ante este panorama, los especialistas coincidieron en que contar con un Atlas de Riesgo no garantiza por sí mismo que una población esté preparada ante un desastre. La información debe contar con sustento técnico, mantenerse actualizada y, principalmente, llegar de manera clara y accesible a la ciudadanía.




