Cohesión Social
Las acciones de presión de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de boicotear el Mundial FIFA 2026, son prácticas conocidas de Morena-4T.
¿Recuerda el bloqueo de acceso a los pozos petroleros en Tabasco? o ¿el plantón en la Avenida Reforma en Ciudad de México?
Por los motivos que hayan sido, con el desacuerdo o aprobación de la población, han sido recursos de presión para alcanzar objetivos políticos y hacer sentir la inconformidad.
Justo en ese 2006 por una exigencia electoral con la consigna de "voto por voto, casilla por casilla" promovida por Andrés Manuel López Obrador, la principal promotora y organizadora del histórico plantón fue la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, entonces en la oposición.
Fueron 48 días – del 30 de julio al 14 de septiembre de 2006- de sabotear una de las avenidas más importantes para la movilidad de cientos de miles de habitantes del capital del país, a quien les fastidiaron la vida cotidiana.
Esas y otras protesta se apegan al derecho constitucional de manifestación, asociación y libertad de expresión, un recurso muy socorrido por la oposición desde la vieja izquierda sumada ahora a Morena y la 4T.
En varios estados, por la naturaleza de los conflictos sociales y postelectorales, las protestas eran más radicales en entidades como Oaxaca, contra el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz, o las magisteriales en Chiapas o en CdMx.
Claudia Sheinbaum lo experimentó como estudiante universitaria al formar parte del directorio del CEU (Consejo Estudiantil Universitario) para imponer una huelga en la UNAM contra la ley Carpizo, una huelga igual de importante como suspender clases para 100 mil alumnos, como podría ocurrir hoy con el boicot al Mundial FIFA 2026.
Se trata de esa oposición que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto condenó la instalación de los muros metálicos para el blindaje del Palacio Nacional y el uso de la fuerza pública con el grupo de granaderos.
Como en el gobierno con López Obrador, y ahora con Sheinbaum, el régimen de la 4T recurrió a la misma acción de amurallar el Palacio Nacional contra las marchas feministas, en especial el uso de la fuerza policial contra la marcha de la generación Z, en la capital del país y en estados como Michoacán, donde los gobiernos morenistas reprimieron a manifestantes.
El oficialismo, en la voz presidencial, recurrió al mismo discurso del viejo régimen para acusar la existencia de “provocadores”, antes, cuando Morena era oposición, los denunciaban por infiltraciones de la presunta “ultraizquierda”.
Hoy, en el segundo piso del gobierno de la 4T, denuncian la injerencia extranjera y de la “ultraderecha” en las protestas de la CNTE, como pretexto para endurecer el uso de la fuerza pública con la colocación de bloques de concreto, para impedir lleguen los maestros al estadio Azteca.
Las secciones de la Coordinadora Nacional (CNTE) de los estados de Oaxaca, Chiapas y Ciudad de México, se han caracterizado por ser de línea dura -por no estigmatizarlos con el adjetivo de ultraizquierda-, un contingente aliado de López Obrador y Sheinbaum Pardo, para ganar las elecciones presidenciales de 2018 y 2024, respectivamente.
Dudo de la existencia de supuestos “provocadores” infiltrados en las marchas de la CNTE, como lo ha denunciado la presidenta; las acciones de boicot al Mundial FIFA 2026 de los maestros, son acciones y estrategias conocidas por el régimen, porque la CNTE es su aliada electoral, y como oposición, los partidos fundadores de Morena, hicieron exactamente lo mismo.
Morena y los entonces candidatos presidenciales hicieron promesas de campaña -como derogar la ley del Issste- con el objetivo de ganar las elecciones, y hoy los maestros de la CNTE piden a quien fuera su candidata presidencial les cumpla y dialogue con ellos.
En definitiva, ni la secretaria de Gobernación (Rosa Icela Rodríguez) ni el presunto huachicolero titular de la SEP (Mario Delgado Carrillo) son interlocutores confiables para la CNTE, y exigen un diálogo directo con la presidenta, de frente, igual que en la reunión con ellos para pedirles en voto en 2018 y 2024.




