Cohesión Social
Por su parte la inversión extranjera directa se canaliza a la expansión de la planta instalada, pero no arriban mayor capital foráneo para la instalación de las nuevas empresas.
Esta situación impide el crecimiento del empleo formal que registra el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y obviamente hay una carencia de uso de la mano de obra de trabajo que golpea principalmente a los jóvenes.
Lamentablemente en el gobierno estatal no hay rumbo en la política económica a favor del crecimiento económico en la formalidad, y con creces el estado se ha convertido en el paraíso de la economía y empleos informales.
Es alarmante para el mercado laboral que la economía informal registra una tasa de informalidad laboral del 72.1 por ciento de la población ocupada, por encima del promedio nacional 55 por ciento.
Se trata de 2.2 millones de trabajadores en la informalidad, que de acuerdo con la tasa de desocupación donde siete de cada 10 trabajadores poblanos operan sin contrato, prestaciones ni seguridad social.
El Valor Agregado Bruto (VAB) de la economía informal estatal supera los 264 mil millones de pesos anuales, reflejando un crecimiento sostenido en términos de ingresos generados, uno de los más altos en el país.
El empleo informal y las actividades no registradas en Puebla se concentran principalmente en los rubros de comercio al por menor, restaurantes, servicios turísticos y transporte; en el sector de la construcción y en actividades agrícolas.
La economía informal en México representa actualmente el 25.4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y concentra al 54.4% de la fuerza laboral, reporta el INEGI respecto al primer trimestre del año.
Esta tendencia a la informalidad en Puebla, con el 72 por ciento, inhibe la instalación de empresas nacionales porque mientras ellos invierten para instalar la planta productiva con el pago de licencias, permisos, inmuebles, servicios públicos, seguridad, contrataciones, afiliaciones al IMSS, pago de Infonavit, etcétera, y en la economía informal no tributa un peso.
Una de las graves consecuencias para el estado por el valor de la economía informal estatal que supera los 264 mil millones de pesos anuales, es la atracción como mina de oro para la corrupción en el sector público y de la delincuencia organizada con el cobro de piso y la extorsión.
El incremento de estos delitos se ha extendido en forma criminal en los principales centros de abasto, principalmente los mercados municipales de la ciudad de Puebla, en los municipios conurbados y en el resto de la entidad.
La economía informal no solo afecta el empleo formal, inhibe las inversiones nacionales, daña la basa gravable de las haciendas estatal y municipales, afecta los ingresos públicos que no alcanza para atender demandas de seguridad y servicios públicos, porque no tributan.
Esa inmensa población, 2.2 millones de empleos en la informalidad laboral, que no pagan impuestos, pero exigen mejores vialidades, calidad en los servicios de salud, mejor la educación, etcétera.A est sector de la población están dirigidos los programas sociales del Bienestar como otorgarles servicio de salud y viviendas, sin ningún gravamen a sus ingresos.




