Notas para un lector improbable
La crisis ambiental por la emisión de contaminante con los lixiviados del relleno sanitario Chipinque, se puede comparar con las fallas del Sistema Metro de Ciudad de México: ineficiencia.
A los gobiernos de la 4T les estallan las crisis debido a la negligencia o ineptitud de funcionarios responsables para hacer cumplir las normas ambientales.
A pesar de otorgarse la primera concesión del relleno sanitario en la década de los noventa al Grupo APYCSA hoy Rellenos Sanitarios, S.A. de C.V. (RESA) fue el gobierno de Melquiades Morales Flores (1999-2005) que inició la construcción de los rellenos sanitarios en las diferentes regiones del estado.
Fue hasta el 2004 cuando el gobierno Federal publicó la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, que regula la selección del sitio, construcción, operación y abandono de los residuos sólidos urbanos y los de manejo especial.
Empero, más de 20 años después, con 5 administraciones municipales y 9 gobernadores, omitieron la realidad: los rellenos sanitarios concluyeron su vida útil, y su operatividad muchos años atrás.
Han pasado por la secretaria del medio ambienten funcionarios responsables del colapso de los rellenos sanitarios.
En el caso de relleno sanitario Chiltepeque, las autoridades estatales no intervinieran pese a los reclamos y exigencia de agrupaciones ambientalistas como “Dale la Cara al Atoyac”, que encabeza la activista Verónica Mastretta.
De acuerdo con al Programa Estatal para la Prevención y Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y de Manejo Especial del Estado (2021-2024) existen 85 rellenos sanitarios.
Es tal es descuido de la autoridad ambiental estatal que han ocultado que estos 85 basureros no tienen las condiciones adecuadas de impermeabilización, y sitios no controlados que no cumplen la NOM-083-SEMARNAT-2003.
Los rellenos sanitarios se encuentran colapsados, inoperantes, (aunque que se encuentran operando), en un total incumplimiento de la NOM-083, y cualquier normatividad federal, estatal y municipal.
En estos sitios es la prueba clara de la forma en cómo no se deben de manejar los residuos, que lejos de ser la solución al problema del manejo y disposición final de más de 5 mil toneladas diarias en el estado, se convierten en una verdadera fuente de contaminación del suelo, agua, aire, de la biodiversidad, los ecosistemas y principalmente un gran riesgo a la salud humana.
Por ejemplo, en la administración estatal de Miguel Barbosa Huerta se construyó e inició operaciones fuera del margen de cualquier normatividad el relleno sanitario intermunicipal de San José Chiapa, en la Ciudad Modelo, hoy sede del Polo de Desarrollo.
Esas anomalías fueron validadas por la actual administración estatal al permitir la operación del relleno sanitario, pese a tener conocimiento que incumplía la NOM-083-SEMARNAT-2003, incluso mantuvieron los residuos a la intemperie.
En el relleno sanitario de San José Chiapa se permitió el acopio de basura sobre el terreno natural, sin ningún sistema de impermeabilización, de control o monitoreo, provocando con ello la infiltración de lixiviados al suelo y las emisiones libres del biogás.
En el lugar existió un potencial riesgo de contaminación a los mantos acuíferos ubicados a muy poca profundidad, además de la contaminación al suelo y a la atmósfera, lo que derivó en un riesgo muy importante a la salud de la población.
Le estalló la bomba a la actual administración estatal con la crisis ambiental causada por el relleno sanitario de Chiltepeque.A esto se suma a la falta de una estrategia, propuesta o programa para el manejo integral de los residuos sólidos urbanos generados por más de 6 millones de habitantes del estado, con la generación de más de 5 mil toneladas de basura al día, dando prioridad a la reincorporación a procesos productivos con el Parque de reciclado en Sam José Chiapa.




