Nada Personal
De nueva cuenta la noticia se conoció en la prensa extranjera.
Y también de nuevo se convirtió en una auténtica “bomba informativa” que no sólo ratifica que el gobierno mexicano solapa las raterías de los hijos del expresidente, López Obrador, sino que confirma que la “delincuencia de cuello blanco” está en los gobiernos de Morena.
Y es que, en su edición del martes 29 de septiembre, el reputado diario norteamericano, The New York Times reveló que “Andy” López Beltrán comenzará a ser investigado por dos agencias de aquel país, a causas de sus presuntos vínculos con cárteles criminales en el contrabando de combustible.
Más aún, el diario señala que el hijo del expresidente habría intentado contactar a funcionarios de seguridad de Estados Unidos, a través de intermediarios, en más de una ocasión, durante el 2026.
Sin embargo, el diario también dice que, a pesar de los intentos reiterados, no se concretaron pláticas formales entre el hijo de AMLO y altos funcionarios de seguridad del gobierno de Trump.
Según el diario norteamericano, cinco distintas fuentes confirmaron que el gobierno de Washington revisa la información sobre “Andy” López Beltrán y sus presuntos nexos con el crimen organizado y con las mafias que controlan el contrabando de combustible a México.
Y frente al nuevo escándalo obliga preguntar.
¿Por qué el gobierno de México no ha iniciado ninguna investigación sobre el hijo predilecto de Obrador? ¿Por qué “Andy” está en la mira del gobierno norteamericano?
Lo cierto es que en México todos conocen las respuestas.
Sí, todos saben que “Andy” López Beltrán es un pillo que gracias a los favores de su padre creó un verdadero imperio económico.
Todos saben que la presidenta Sheinbaum solapa “a capa y espada” a la mafia empresarial de “Andy” y que se había negado a que la Fiscalía General investigara a “Andy”, a pesar de las denuncias que en 2023 presentó contra el círculo mafioso la entonces diputada María Elena Pérez-Jaen.
Pero también todos saben que conforme avance el sexenio, será inevitable la ruptura entre el expresidente Obrador y la presidenta Sheinbaum.
Y es inevitable, porque la “señora presidenta” está siendo destruida por la herencia maldita de su mecenas.
¿Y cuál es esa “herencia maldita”?
Todos lo saben; la alianza de Morena con el crimen organizado; una alianza que también es investigada por El Tesoro estadounidense, que ayer mismo anunció sanciones contra 46 personas y empresas vinculadas con los cárteles mexicanos, en especial el de Sinaloa. Y entre los sancionados aparecen mafiosos, políticos y empresarios.
Pero tampoco es novedad que vivimos en inicio del fin de la alianza entre Claudia y AMLO.
Y es que, en el Itinerario Político del 4 de febrero del 2026, titulado “¡Inevitable fractura entre Claudia y AMLO!”, dije que la alianza entre las mafias y Morena, llevarían a la presidenta a romper con su padre político.
Así lo dije: “Los “paleros” del régimen pueden decir misa y sermonear lo que gusten y manden, pero lo cierto es que ya resulta inevitable el divorcio político en el gobierno federal.
“Y es que, al concluir el primer año de gestión de Claudia Sheinbaum, su gobierno ya no resiste la “herencia maldita” que le dejó López Obrador.
“¿Una herencia mandita? Sí, se trata de un legado que no sólo lo conocen todos en México, sino que lo padecen la mayoría de los ciudadanos de nuestro país. Y si no lo han adivinado, se trata de la alianza de todos los gobiernos del partido oficial, Morena, con el crimen organizado.
“Sí, alianza que, a fuerza de la reiterada impunidad oficial, ya es conocida por el mundo entero, al extremo de convertir a México en un peligro para la comunidad internacional entera.
“Por eso está claro que, si la “señora presidenta” quiere rescatar su gobierno y trascender por decisión propia, hoy resulta obligado romper las cadenas que la someten al legado de López.
“Un legado que ya nadie en el mundo ignora y que muchos cuestionan por el peligro que significa para el mundo entero.
“Y si aún tienen dudas, basta con repasar la prensa internacional para entender que en todo el mundo se han escrito y publicado artículos de opinión que colocan al gobierno mexicano como el mayor aliado del crimen en el mundo entero.
“Y frente a las revelaciones en todo el mundo, aparecen las preguntas de rigor: ¿Será capaz la presidenta de romper con su promotor? ¿Será capaz de deslindarse de una herencia que, tarde o temprano la colocará como cómplice de las mafias que someten a México y a los mexicanos?
“¿Quién, en el gobierno de la presidenta se atreverá a decirle que debe romper con López y su claque, si es que quiere salvare la persecución ordenada desde la Casa Blanca, contra las mafias mexicanas?”. (FIN DE LA CITA)
Sí, sólo era cuestión de tiempo. Al tiempo.