Cohesión Social
Desde la creación de Morena, el proceso electoral del 2027 será el primero donde no intervendrá Andrés Manuel López Obrador. La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, tiene oportunidad de tomar distancia. CSP lo hará, aunque no quiera, ante la presión del gobierno de Estados Unidos, quien acusa a algunos morenistas de estar vinculados al narcotráfico.
El próximo año estarán en juego 17 gubernaturas, diputaciones federales, locales y presidencias municipales. Los palomeados en Palacio Nacional posiblemente serán cercanos a la mandataria. Eso sí, adolecerán del mismo mal de los que fueron favorecidos en la época de AMLO, (2018, 2021 y 2024) la sumisión estará por encima de la preparación.
Ahora bien, de las 17 gubernaturas en juego, 12 están en manos de Morena, tres gubernaturas son del PAN, mientras que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Movimiento Ciudadano (MC) tienen una cada quien, respectivamente.
Los morenistas son favoritos para refrendar sus triunfos del 2021 y 2024. Sin embargo, bajo la administración de CSP cediendo terreno debido a tres factores: la inseguridad en todo el país, la inflación y los problemas internos.
Los panistas aparecen como la segunda fuerza nacional; los azules han ido perdiendo votantes, padecen una falta de liderazgos.
El Movimiento Ciudadanos y el PRI definirán quien de los dos será la tercera fuerza política; los naranjas llevan ventaja, pero corren el riesgo de salir derrotados en Nuevo León.
Las condiciones en este momento son favorables para Morena en Guerrero, Nayarit, Colima. En Sonora, Baja California Sur, habrá sobresaltos, en teoría todo está bajo control.
Donde los morenistas están divididos es en Quintana Roo, Tlaxcala, Baja California, y Michoacán. Incluso, en tierras purépechas las cosas ya se salieron de control. El senador Raúl Morón y el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla escenifican una disputa épica. Morón ya anda en precampaña con el PT. La situación podría derivar en un inesperado triunfo de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz.
Donde habrá un voto castigo contra los morenistas por la inseguridad es en Zacatecas y Sinaloa, en esta última entidad el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya encabezó una administración fallida. Esto no significa el preludio de la derrota, la oposición no parece tener un candidato que aglutine la frustración.
En Morena se esperan contiendas cerradas en Campeche, Nuevo León, Chihuahua; en la primera entidad, el MC creció electoralmente a costa del mal gobierno de Layda Sansores, quien tuvo la virtud de unir a los campechanos en su contra.
En Nuevo León, los morenistas aspiran a sacar a los naranjas del poder; será un reto, nunca les ha ido bien en ese estado, y en Chihuahua los panistas podrían ceder el poder a los guindas.
En San Luis Potosí se presentó una situación compleja, el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona del PVEM nombró a su esposa Ruth González Silva, como candidata; ella desestimó las críticas: “¡Me vale lo que digan!”. Morena se opuso al nepotismo y veremos si lanza a su candidata.
Finalmente, Morena da perdidas las gubernaturas de Aguascalientes y Querétaro, hoy en manos del panismo.
Sean cual sean los resultados electorales en el 2027, es un hecho la fractura de la alianza de Morena, PVEM y PT. Difícilmente llegarán los tres juntos al 2030. Los reacomodos de la política.




