El IMSS: los derechos de los trabajadores también son derechos del pueblo
El articulista del País, Diego García-Sayan, publicó un texto titulado “Venezuela: hora del derecho internacional”, el pasado 17 de julio; en el se destacan varios aspectos sobre el proceso político del país sudamericano, pero sobre todo refleja la desesperación de la extrema derecha venezolana.
Desde la primera línea del texto en cuestión, García-Sayan llega a la conclusión de la necesidad de usar “el camino del derecho internacional para procesar la delicada situación de Venezuela”. Su opinión se basa en las llamadas telefónicas que realizó con otros internacionalistas venezolanos.
García-Sayan plantea un escenario de ingobernabilidad en Venezuela, sin presentar elementos que sostengan su dicho.
Critica la pasividad de los países de América Latina y considera que la Casa Blanca no ayudará a salir de la crisis (la cual ellos mismos provocaron, se le olvida mencionar).
La narrativa la desarrolla como una especie de reclamo de la extrema derecha al presidente Donald Trump, quien marginó del proceso político a María Corina Machado, quien vive en Panamá y dice que volverá a Venezuela.
Propone convocar de urgencia a una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA, el único punto de la agenda sería: Situación de Venezuela.
Se fijaría, sin tomar en cuenta a las autoridades venezolanas ni a la población, “la fecha de la elección presidencial y de la Asamblea Nacional (el Legislativo)”.
Esta extrema derecha de Latinoamérica vive en su propia realidad.
Remata su proyecto intervencionista al proponer “una Misión de Paz por 5 años renovables” y, lo más importante, reparte el botín.
"Los contratos o convenios sobre sumas grandes serán aprobados por la nueva Junta de Gobierno y por la Comisión de Contraloría de la nueva Asamblea Nacional”.
Al ministro de Relaciones Exteriores del Perú durante el gobierno de Alejandro Toledo (del 28 de julio de 2001 hasta el 28 de julio de 2006), se le olvida que los únicos actores facultados para solicitar la convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores (la reunión de urgencia) son los Estados Miembros.
Qué nación cercana a la política de Washington se atrevería a convocar a una reunión de urgencia sin el visto bueno de Donald Trump, quien ha destacado el trabajo de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Eloína Rodríguez Gómez.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, celebró que el gobierno venezolano y representantes de la Asamblea Nacional, elegida en 2015, se sentarán a la mesa en el mes de agosto; la agenda estará orientada a avanzar en el proceso de reconciliación nacional y planificar una transición política en el país de Simón Bolívar.
Los estadounidenses seguirán de cerca el desarrollo de las conversaciones.
Estados Unidos ha reconocido, durante años, a la Asamblea Nacional elegida en 2015 como el último Parlamento surgido de unos "comicios democráticos".
En realidad lo que une a los estadounidenses y a este grupo de venezolanos son intereses económicos y nada garantiza que sus planes terminen como ellos planean.
Este acuerdo entre el gobierno y la oposición debilita a la extrema derecha encabezada por María Corina Machado.
Mientras en Miraflores, anuncio la presidenta Delcy Rodríguez que recibió la lista de ascensos militares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), para su revisión final y su ratificación oficial. El documento fue entregado por el ministro del Poder Popular para la Defensa, GJ Gustavo González López, quien manifestó su confianza en la mandataria encargada para reconocer la labor de los efectivos castrenses.
Ningún proyecto de transición política tendrá futuro si no toman en cuenta a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.