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PUEBLA, Pue., 1 de noviembre de 2026.- Después de casi seis años de espera, la familia de Aldo Padilla Cid obtuvo un fallo condenatorio contra Edgar Osvaldo N, alias Eddie Monster, acusado de asesinar al egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) durante un intento de robo en la colonia Volcanes de la capital de Puebla.
El próximo viernes, el acusado comparecerá ante una Juez en el Centro de Justicia Penal de la 11 Sur, donde se realizará la audiencia de individualización de sanciones y emisión de sentencia. En esa sesión se determinará cuántos años permanecerá en prisión.
Jaime Cid Monjaraz, tío de Aldo, celebró el resultado a través de sus redes sociales.
Agradeció a quienes acompañaron a la familia durante el proceso y sostuvo que la lucha para evitar que el asesinato quedara impune estuvo marcada por años de dolor y exigencias.
El familiar también manifestó su expectativa de que el Tribunal aplique la pena máxima por la gravedad del homicidio.
Según las indagatorias ministeriales, Edgar Osvaldo N participó junto con Orlando N y Eduardo Iván N en el asalto.
Los tres interceptaron al joven para quitarle sus pertenencias. Al descubrir que no llevaba objetos de valor, Eddie Monster presuntamente lo hirió con un arma punzocortante.
Los otros dos implicados fueron detenidos en febrero de 2021. Uno aceptó su participación mediante un procedimiento abreviado y recibió una condena de 14 años de cárcel.
El expediente del segundo presunto cómplice permanece sin resolución judicial
Edgar Osvaldo N escapó de las autoridades durante casi cuatro años. Finalmente, agentes lo capturaron el 22 de octubre de 2024.
El asesinato ocurrió la noche del 16 de noviembre de 2020, alrededor de las 21:00 horas, cuando Aldo caminaba por la calle 17 Sur y la avenida 35 Poniente.
Tras recibir las heridas, buscó ayuda en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe.
Sus familiares fueron notificados, pero el joven murió antes de recibir atención en el Hospital Universitario.
Aldo tenía aspiraciones de convertirse en bailarín y fisioterapeuta e integraba un grupo de vals y participaba en actividades sociales. Después de su muerte, cerca de 150 personas marcharon para exigir justicia.




