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En diversos municipios poblanos se han asegurado fusiles, pistolas, carabinas, escopetas, cartuchos y chalecos tácticos.
PUEBLA, Pue., 22 de junio de 2026.- El tráfico ilegal de armas en Puebla no opera mediante una estructura abierta ni con puntos de venta visibles.
Las investigaciones federales, los aseguramientos realizados por la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y las corporaciones estatales muestran que existe un mercado clandestino que abastece a células criminales vinculadas con el narcomenudeo, el robo de combustible, las extorsiones y las ejecuciones.
La dimensión del fenómeno no se refleja únicamente en los decomisos, ya que Puebla aparece entre las entidades que enfrentan dificultades para rastrear el origen de las armas aseguradas mediante el sistema eTrace de la ATF estadounidense, lo que complica seguir la ruta del contrabando.
Los expedientes judiciales de la FGR revelan que en diversos municipios poblanos se han asegurado fusiles, pistolas, carabinas, escopetas, cartuchos y chalecos tácticos.
En Esperanza, por ejemplo, tres personas fueron sentenciadas tras ser detenidas con dos rifles, una pistola, 42 cartuchos y equipo táctico.
En el Mercado Morelos también fueron asegurados un fusil y un revólver en posesión de presuntos extorsionadores.
En San Andrés Cholula se decomisaron dos carabinas, una escopeta y 66 cartuchos.
Fuentes de inteligencia policial señalaron que las organizaciones criminales suelen emplear armas largas tipo AR-15 y AK-47, además de pistolas calibre 9 milímetros.
A escala nacional, las autoridades han decomisado incluso fusiles Barrett calibre .50 y armamento de características militares. Cerca del 78 por ciento de las armas aseguradas en México proviene de Estados Unidos.
Autoridades estatales han reconocido la presencia en Puebla de células relacionadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), particularmente la denominada Operativa Barredora o La Barredora, que mantiene actividad en la capital, San Andrés Cholula, San Martín Texmelucan, Huejotzingo, Tecamachalco y Tehuacán, entre otros municipios.
A esta organización se le atribuyen homicidios, robo de combustible y narcomenudeo.
La Fiscalía General del Estado (FGE) ha identificado a integrantes de esa célula en investigaciones por ataques armados ocurridos en la zona metropolitana.
No existe información oficial que identifique una organización dedicada exclusivamente al tráfico de armas en Puebla.
Las investigaciones federales muestran que las redes de abastecimiento están ligadas a células del narcotráfico y a operadores que introducen armamento desde otras entidades o desde Estados Unidos.
En 2025, autoridades federales desmantelaron una red vinculada con el CJNG dedicada a la compra, modificación y venta de armas, con operaciones en varios estados.
El caso evidenció que los grupos criminales cuentan con estructuras logísticas especializadas para surtir armamento a sus células regionales.
Las sentencias obtenidas por la FGR en Puebla muestran un patrón recurrente: las armas aparecen asociadas con grupos dedicados a la extorsión, el robo de hidrocarburos y el narcomenudeo, más que con traficantes independientes.




