Catean inmueble en Residencial Britania La Calera
PUEBLA, Pue., 18 de julio de 2026.- Entre lágrimas, abrazos y un profundo sentimiento de indignación, familiares, amigos y colegas despidieron este sábado al periodista Josué Martínez Contreras, asesinado el pasado 17 de julio. Tras el velorio realizado en su domicilio, el féretro salió acompañado por decenas de personas que iniciaron el último recorrido para rendirle homenaje y exigir que su crimen sea esclarecido.
La primera parada fue la Casa de la Mujer Campesina, en la comunidad de San Lucas Atoyatenco, un sitio donde el comunicador impulsó diversas actividades altruistas en favor de la población. Ahí recibió un homenaje póstumo en el que amigos y habitantes recordaron su compromiso con la comunidad y su disposición para apoyar distintas causas sociales.
Uno de los momentos más conmovedores ocurrió cuando Joshua, su hijo de 13 años, tomó la palabra para despedirse de su padre. Con la voz quebrada, lo describió como "el mejor maestro" y "el mejor guía", recordó las conversaciones que compartían y prometió seguir sus enseñanzas. "No me voy a perder, pa... Yo voy a jugar para ti y voy a ser grande como tú un día lo fuiste", expresó el menor, provocando lágrimas y aplausos entre los asistentes.
Después del homenaje, el cortejo fúnebre avanzó hacia el Panteón de San Lucas Atoyatenco. Durante el recorrido, familiares, amigos, periodistas y vecinos caminaron detrás del féretro entre cantos, aplausos y globos blancos, en una despedida marcada por el dolor y la exigencia de justicia por el asesinato del comunicador.
Al arribar al camposanto, Josué Martínez Contreras recibió el último adiós entre oraciones y muestras de cariño. Su sepultura puso fin a una jornada de despedida que reunió a la comunidad que durante años conoció su trabajo periodístico y su participación en actividades sociales.
La ceremonia concluyó con un mensaje compartido entre familiares y colegas: mantener viva la memoria del periodista y continuar exigiendo que las autoridades esclarezcan el crimen que le arrebató la vida, para que su caso no quede impune.