VW y sindicato acuerdan aumento global de 8.24%; consultarán a las bases
PUEBLA, Pue., 5 de febrero de 2026.- Puebla no resentirá de forma inmediata la caída nacional de remesas, pero sí enfrentará un menor poder adquisitivo y el riesgo de seguir dependiendo de ese dinero si no se convierte en inversión productiva, advirtió en entrevista Anselmo Salvador Chávez Capó, profesor de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil de la UPAEP.
De acuerdo con el especialista, en 2025 las remesas en México cayeron 4.6 por ciento y cerraron en 61 mil 791 millones de dólares, según cifras del Banco de México, un retroceso que rompió una racha de 11 años al alza.
El principal factor, explicó, fue el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos y las redadas ordenadas por el presidente Donald Trump, lo que redujo la asistencia de trabajadores a sus empleos y, en algunos casos, derivó en deportaciones.
En contraste con ese panorama, Puebla se mantuvo estable e incluso mostró un ligero incremento en la captación de remesas, al pasar de alrededor del 5 al 5.25 por ciento del total nacional, lo que equivale a cerca de 3 mil 190 millones de dólares en 2025.
La razón, señaló Chávez Capó, es que la comunidad poblana en Estados Unidos está más consolidada y, en buena medida, regularizada, especialmente en la región conocida como Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, lo que permitió que los envíos continuaran.
Sin embargo, el experto alertó que el llamado “superpeso” ya está reduciendo el impacto real de esos recursos en los hogares.
Con un tipo de cambio más bajo, las familias reciben menos pesos por cada dólar enviado, lo que implica, en promedio, hasta unos 800 pesos menos por envío respecto a cuando el dólar estaba alrededor de 20 pesos.
“Aunque lleguen las mismas remesas, el poder de compra es menor”, explicó.
Chávez Capó subrayó que el mayor riesgo para Puebla no es solo la volatilidad de las remesas, sino que sigan destinándose principalmente al consumo y no a proyectos productivos, sobre todo en regiones como la Sierra Norte y la Mixteca.
A ello se suma un entorno complicado por la alta informalidad laboral en el estado, que ronda el 69-70 por ciento, y por el aumento de costos para las empresas, lo que limita la creación de empleo formal.
Hacia 2026, el especialista prevé un crecimiento moderado de entre 1.3 y 1.5 por ciento en las remesas a nivel nacional, pero insistió en que Puebla debe aprovechar su fortaleza actual para transformar esos recursos en inversión y reducir su dependencia.





