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PUEBLA, Pue., 27 de enero de 2026.- En rueda de prensa, el Colegio de Contadores Públicos del Estado de Puebla expuso los alcances y retos que implicará la próxima reforma laboral que reducirá la jornada semanal de 48 a 40 horas, un cambio que, advirtieron, será inevitable y requerirá preparación anticipada por parte del sector empresarial.
Los especialistas detallaron que la implementación será gradual, comenzando en 2027 con una jornada de 46 horas, para pasar a 44 horas en 2028, 42 en 2029 y finalmente llegar a las 40 horas en 2030.
El objetivo central de la reforma es priorizar la salud mental, el bienestar y la calidad de vida de las personas trabajadoras, sin que ello implique una reducción salarial.
Rosa Huepa Onofre, vicepresidenta de Desarrollo Profesional Continuo del Colegio, subrayó que aunque la reforma aún no ha sido aprobada formalmente, su avance es un hecho.
“Tenemos que estar preparados y ese es nuestro mensaje desde el Colegio de Contadores del Estado de Puebla. Este cambio de horas va a afectar a los sectores productivos si no se preparan las entidades desde ahora”, señaló.
Además, insistió en la necesidad de mejorar procesos, productividad y uso de tecnología para evitar un incremento en los costos de producción.
Entre las nuevas obligaciones que acompañarán la reforma se encuentran el registro electrónico de asistencia y nuevos límites al tiempo extra, lo que obligará a las empresas a reorganizar turnos, cargas laborales y esquemas operativos.
Por su parte, José Darío Zamorano Mendoza, presidente del Colegio, advirtieron que los beneficios de la reducción de la jornada laboral aplicarán únicamente para el empleo formal, en un contexto donde la informalidad sigue siendo uno de los principales retos del estado.
Recordó que, de acuerdo con datos del INEGI, 7 de cada 10 poblanos trabajan en la informalidad, es decir, el 70 por ciento de la población ocupada carece de seguridad social, seguro médico y prestaciones.
“El empleo informal es un tema que el propio gobierno reconoce como prioritario. Ha habido nuevos regímenes fiscales para incentivar la formalidad, pero sigue siendo un desafío”, apuntó.
En el plano económico, los contadores señalaron que Puebla atraviesa una recuperación gradual tras la crisis provocada por la pandemia de COVID-19. El crecimiento, aclararon, no será inmediato ni acelerado, ya que el estado depende en gran medida del sector automotriz, un clúster clave que actualmente enfrenta una desaceleración a nivel mundial.
Finalmente, el Colegio de Contadores sugirió que el gobierno federal considere la deducibilidad total de las prestaciones exentas como una medida para mitigar el impacto económico de la reforma en las empresas formales, mientras Puebla se alista para uno de los cambios laborales más profundos de las últimas décadas.




