Cohesión Social
¿Qué el gobierno de Venezuela era de ultraizquierda, junto con Nicaragua y Cuba?, ¿Qué la izquierda blandengue y tibia era la de Chile (Boris), Colombia (Petro) y Brasil (Lula)?
En México el partido socialdemócrata, Morena -no de izquierda- cuenta con sectores de la izquierda comunista que defienden al dictador Nicolás Maduro, los mismos que no se han enterado la finalización de la guerra de Japón con EU.
Los morenistas prochavistas, grupitos de “revolucionarios” trasnochados salieron a las calles, en ciudades de México y en EU, para rechazar la invasión de Estados Unidos a Venezuela y exigir la libertad del tirano. Están en su derecho, pero errados.
Pagados por Morena, con recursos del erario, prochavistas se plantaron ante la sede de la embajada de EU en Ciudad de México, vociferaron y grafitearon la fachada del inmueble diplomático, en defensa del “revolucionario chavista” capturado.
En Puebla, una docena de prochavistas de Morena se manifestaron en las calles y llegaron al Zócalo, y prácticamente pasaron inadvertidos en su defensa del dictador.
Lo mismo hizo el “revolucionario” movimiento de “cobra piso”, la “extorsión” y de “explotación laboral” de la 28 de Octubre, invadiendo el desfile de Día de Reyes, lo que motivó la repulsa de poblanos.
Esas manifestaciones de la izquierda rancia en las ciudades del país se fueron apagando en la medida que procesaron -a regañadientes- la entrega de aquella nación al gobierno de Donald Trump.
Y no solo eso, el demencial presidente de EU, el magnate Donald Trump, se auto erigió como el “presidente interino” de Venezuela.
La impostora Deicy Rodríguez, junto con la banda de mafiosos de la dictadura chavista de Nicolás Maduro, ahora cumplen su labor gerencial al servicio del Tío Sam; Trump se refiere a la chavista como una “mujer simpática”.
Mientras el tirano de Maduro habla con los “pajaritos” mensajeros de Hugo Chávez en una cárcel de Nueva York, sus compinches lo traicionan sometiéndose a las órdenes del “comandante bolivariano Donald Trump”. ¿Esos son los “revolucionarios” chavistas de ultraizquierda que defiende el gobierno de Morena?
A los comunistas mexicanos de la presunta izquierda de Morena debería darles vergüenza estar apoyando a un dictador que tiene como presos políticos a cientos de venezolanos en las mazmorras, torturados y vejados, dejados ahora en libertad por la intervención de EU.
Las evidencias de la dictadura chavista -como las hay con la persecución, represión, tortura y encarcelamiento de disidentes nicaragüenses y cubanos (muchos de ellos combatientes sandinistas y revolucionarios de la Sierra Maestra- deja al descubierto a los cara dura y ciegos de “comunistas” y “de izquierda” que defienden a dictadores, esos traidores (Ortega, Maduro, Canel) de sus propios pueblos e ideales, convertidos en verdugos y falsarios revolucionarios.
El gobierno de la 4T aboga y defiende la libre autodeterminación de los pueblos, pero en esos países bajo la bota de los dictadores la población no tiene derecho a una elección democrática ni a la libre manifestación; les cometen fraudes electorales e impiden el pluripartidismo y la libertad de expresión.
Ya basta de entregar recursos petroleros de México a Cuba y dar otro de tipo de apoyos a la burocracia estalinista, mientras ese gobierno siga reprimiendo la libertad, el derecho de asociación y manifestación de los cubanos, y los libere de las cárceles donde están sin juicios ni defensa.
El gobierno y un pueblo digno como el mexicano debe defender y ser solidario con los movimientos revolucionarios por las libertades y a favor de la autogestión democrática que decidan los ciudadanos, por lo que debe dejar de respaldar a dictadores que traicionaron a sus padres, madres, hermanos, hermanas, hijos, combatientes y compañeros, como sucede en Cuba y Nicaragua.
Las cúpulas burocráticas del Partido Comunista de Cuba (PCC) y del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) emprendieron un movimiento contra las dictaduras de Fulgencio Batista y Anastasio Somoza, respectivamente, para erigirse ellos, los Castro y los Ortega-Murillo, en los nuevos sanguinarios y represores dictadores de “izquierda” en Latinoamérica.