Cohesión Social
Al abogado y catedrático Horacio Gaspar Lima (+) fue un militante de izquierda; y del padre de Horacio, lo recuerdo con su trabajo estrecho con el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS).
Ambos personajes se distinguieron por la defensa a ultranza de las libertades políticas, de los derechos humanos y la libertad de expresión.
Fueron los años más difíciles para la llamada izquierda poblana y del resto del país, sin acceso a los medios de comunicación impresos o electrónicos, sin derecho a réplica ni manifestarse libremente.
Fueron década de represión y persecución brutal en los gobiernos del PRI, a través de la llamada Dirección Federal de Seguridad que dirigió el siniestro Fernando Gutiérrez Barrios.
Los años de oscuridad en Puebla y otros estados tuvieron su auge con la llamada “guerra sucia” contra la disidencia política de izquierda, de grupos sociales insurgentes y dirigentes agrarios, universitarios o populares.
Quienes hoy presumen ser parlamentarios o gobernantes de izquierda con Morena y la 4T en el estado y país, son los beneficiarios de las décadas de las luchas por las libertades democráticas, muchos de esos protagonistas encarcelados, exiliados, desaparecidos, torturados o asesinados.
Los hechos y testimonios están en fichas del Archivos General de Nación, y los hemerográficos en los bancos de datos de prensa impresa y electrónica de la época.
Y cuando sectores progresistas de la sociedad se creyeron el cuento del movimiento lopezobradorista y la fundación de Morena -con amplios contingentes de la izquierda comunista stalinista, trotskista, maoísta (línea de masas…), socialistas, eurocomunistas…-que abriría las puertas a un gobierno garante de las libertades, se quedaron con las ganas.
Uno de los herederos consanguíneos de la línea prosoviética, hoy ungido como parlamentario de Morena, de la supuesta izquierda, le da la espalda a la libre manifestación de las ideas, al sostener como inamovible la reforma al código penal para criminalizar la libertad de expresión, con la figura punitiva en el delito del ciberasedio.
El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) del Congreso del Estado, Pavel Gaspar Ramírez, es un soldado más en la ejecución de medidas contra la democracia y las libertades.
Elaborada y enviada al Congreso local la iniciativa de Ley de Ciberasedio por los herederos del viejo régimen del PRI, acostumbrado a silenciar las voces disidentes y la crítica, nada tienen que ver con los movimientos de izquierda y progresista.
Pero los de la presunta “izquierda”, los de la línea dura, unen sus talentos autoritarios con el priismo, para defender lo indefendible: el artículo 480 del Código Penal del Estado.
Un juez federal concedió el quinto amparo contra la llamada Ley de Ciberasedio, la justicia consideró que la norma es vaga, confusa y violatoria de derechos humanos, acción que fue realizada por Article 19.
Pavel Gaspar Ramírez defiende la mancha legislativa que heredó de los priistas conversos al chaleco guinda, encabezados por la priista Laura Artemisa Chávez García.
El código penal del estado del ciberasedio tendrá vigencia mientras los ministros del Bienestar de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no tomen una decisión.
Y si para Puebla en el ámbito de las libertades no le van tan mal a los ciudadanos como ocurre con los campechanos con la gobernadora morenista Layda Sansores, que ha encarcelado a periodistas, rectores, policías y hasta gente que ha utilizado botargas o máscaras de políticos en tiempos de carnaval, ¿cuál es la diferencia?




