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PUEBLA, Pue., 4 de diciembre de 2025.- Venki Ramakrishnan se centró en investigar el ribosoma y en 2009 lo llevó a ganar el premio Nobel de Química. A sus 73 años, aunque ya está jubilado, sigue dando conferencias sobre sus investigaciones y esta vez llenó el auditorio del Complejo Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Oriundo de la India y con doble nacionalidad, estadounidense y británica, habló en inglés sobre su libro ¿Por qué Morimos? la cual es su obra más reciente publicada en 2024 y la versión mexicana fue editada por la BUAP.
Venki Ramakrishnan ganó el Nobel por centrase en el ribosoma, una estructura celular compuesta de ARN y proteínas encargado de “ensamblar” la secuencia de aminoácidos en un orden en específico.
Es decir, el ribosoma le da estructura a las proteínas y éstas a su vez son esenciales para construir y reparar tejidos, enzimas, hormonas, así como anticuerpos. Además, estos elementos se encuentran al interior de las células.
Los ribosomas son tan diminutos que no se pueden ver a simple vista, sin embargo, en el grosor de un cabello humano podría caber entre 3 mil y 4 mil unidades.
Venki Ramakrishnan fue quien logró determinar su estructura atómica, descubrimiento que lo llevó a entender cómo algo tan pequeño podría explicar cómo les afectan a estos elementos los antibióticos, por qué el cuerpo envejece y en su más reciente libro se centra en desmentir los mitos sobre los productos que aseguran combatir el envejecimiento.
“La parte más emocionante de la historia de mi carrera fue cuando pudimos ver, visualizar el ribosoma por primera vez, cuando el experimento había funcionado, después de muchos años. Quizás lo más importante de esto es ver la función del ribosoma, cuando vimos que realmente funcionaba, eso es quizás la parte más excitante de la carrera”, comentó en la plática magistral dada desde el CCU de la BUAP.
Para el especialista, la ciencia está lejos de descubrir la inmortalidad, pero es posible que a pesar de la vejez se asegure una mejor calidad de vida en el proceso.
No obstante, Venki Ramakrishnan exhortó a la comunidad estudiantil a que se adentraran en el mundo de la ciencia si eran personas curiosas y tenían inquietudes por alguna problemática.
Además, aclaró que, si las personas desean estudiar la ciencia, que no sea para ganarse un premio como un Nobel, sino para disfrutar investigar y descubrir cosas nuevas.
“Para la mayoría de los científicos, no es tanto el regalo, el premio, es realmente la investigación, disfrutar lo que se hace. Eso es lo grandioso de recibir un premio, obviamente el reconocimiento, pero no es tanto el premio como tal. Hay muchas razones por las cuales jamás pensé que iba a recibir este premio, y por supuesto que me sorprendió aún más cuando me dieron esa llamada”, comentó.
Venki Ramakrishnan nació en una familia que amaba la ciencia. Estudió física para darse cuenta de que su verdadera pasión era la biología, y estudió los ribosomas por una cuestión de azar pues leyó un artículo que hablaba al respecto.
Este tema le interesó, por lo que les escribió a los autores del artículo para preguntarles si lo aceptarían como becario posdoctoral y fue aceptado.




