Clientes aceptan tasa de 3.9% tras reapertura del Monte de Piedad en Puebla
PUEBLA, Pue., 17 de abril de 2026.– Con una frase que marcó la línea de su política económica, el gobernador Alejandro Armenta sentenció que en la entidad “hay Chedrauis buenos y Chedrauis malos”. La declaración sirvió para diferenciar a los actores que colaboran con el desarrollo local de las grandes cadenas comerciales que, según su visión, no han integrado de forma justa a los productores poblanos.
Para ilustrar su punto, el mandatario puso como ejemplo al secretario de Desarrollo Económico y Trabajo, Víctor Gabriel Chedraui, a quien ubicó en el lado "bueno" de la balanza, contrastando su labor con la operación de corporativos de autoservicio y tiendas de conveniencia que no figuran como prioridad en el actual esquema de apoyos estatales.
El mensaje del Ejecutivo estatal fue directo: los recursos y esfuerzos gubernamentales no están orientados a fortalecer a las grandes firmas, sino a empoderar al micro y pequeño productor. Para lograrlo, Armenta destacó el papel de la marca Cinco de Mayo.
El gobernador reconoció que el problema del sector agropecuario en Puebla es bidimensional. No basta con garantizar la venta; es indispensable superar el rezago técnico que enfrentan los trabajadores del campo.
“El problema del campo no es solo la comercialización, sino la falta de tecnificación. Ese rezago ya lo estamos atendiendo de forma paralela como parte de una estrategia integral de mi gobierno”, aseguró Armenta durante su intervención.
Con este posicionamiento, el Gobierno de Puebla define su hoja de ruta económica para el cierre del semestre: un modelo que favorece la identidad local y la tecnología aplicada al campo, enviando una señal clara a las grandes empresas sobre las nuevas reglas de participación y apoyo en el estado.