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PUEBLA, Pue., 13 de octubre de 2025.- En Puebla, la basura se acumula más rápido de lo que se dispone. De los 94 rellenos sanitarios registrados en la entidad en 2024, solo 11 continúan activos en este año, mientras que al menos 64 tiraderos clandestinos operan entre 2024 y julio de 2025.
Para más de seis millones de poblanos, la cifra es alarmante: la mayor parte de los desechos termina en sitios improvisados, al margen de la ley y sin supervisión ambiental. Además, pareciera que la Secretaría de Medio Ambiente ni los ayuntamientos tienen claro a dónde va todo lo que Puebla desecha cada día.
La Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial asegura que, para combatir el problema, realiza inspecciones en los tiraderos clandestinos e imparte capacitaciones de la correcta gestión integral de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial a ciudadanos, en escuelas, empresas y servidores públicos.
Vía transparencia aclaró el organismo que no existen en Puebla rellenos sanitarios de manejo especial (RME). Estos, se encargan de recolectar basura que no se considera peligrosa o tóxica, pero tampoco son desechos orgánicos, por ejemplo, como residuos de procesos industriales y escombros.
“En materia de residuos de manejo especial, es menester informarle que, no hay rellenos sanitarios en los cuales se dispongan residuos de manejo especial, que se encuentren en operación en el Estado de Puebla”, aclaró la dependencia.
Además, como Quadratín Puebla informó, en la entidad no existen tampoco rellenos sanitarios para residuos peligrosos – desechos con propiedades corrosivas o tóxicas-, a pesar de que, de acuerdo con el padrón realizado en 2018 por la Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas, Semarnat – y el más actual hasta el momento–, en Puebla había entre 5 mil y 10 mil empresas generadoras de residuos peligrosos, siendo de los estados con más industrias registradas hace siete años.
¿A dónde se va la basura? Sigue siendo la pregunta tomando en cuenta que la dependencia aclara que no hay rellenos sanitarios especializados para desechos tóxicos o de industrias.

El negocio de la basura: caso Chiltepeque
Como Quadratín Puebla informó, especialistas calculan que al relleno sanitario de Chiltepeque le queda un año de vida útil, sin embargo, el Ayuntamiento de Puebla informó que le quedan dos años de operación, es decir estará disponible hasta 2027.
Durante 30 años, el relleno sanitario de Chiltepeque ha funcionado y desde 2010 y en los últimos años se ha pronosticado que se acabe la vida útil.
Actualmente, aparte de recibir la basura del municipio de Puebla, desde 2024 Chiltepeque recibe la basura de los municipios de Amozoc de Mota, Coronango, Cuautlancingo, Huejotzingo, Ocoyucan, San Andrés Cholula y San Pedro Cholula por los cuales la empresa encargada de éste, Rellenos Sanitarios RESA, S.A. de C.V ha ganado 33 millones 38 mil388.96 pesos, siendo San Andrés Cholula el municipio que más basura deja de todos pues ha pagado por dejar sus residuos 8 millones 913 mil 12 pesos.
En lo que va de este 2025 hasta el mes de julio, los mismos municipios ya casi igualan la cantidad que pagaron el año anterior con 32 millones 540 mil 788 pesos y San Andrés Cholula encabeza nuevamente la lista como la demarcación que más ha pagado con 7 millones 806 mil 484.

La dependencia aclaró que el relleno sanitario de Chiltepeque solamente se emplea para desechos urbanos y que cuenta con cuenta con un certificado de calidad ambiental, por la Semarnat y la Profepa, donde se avala que el sitio cuenta con un “Nivel de Desempeño Ambiental 1”, lo que implica un menor riesgo ambiental.
Actualmente, en Chiltepeque hay 13 millones 45 toneladas de residuos, mientras tanto, la Secretaría de Medio Ambiente reportó que en el municipio de Puebla hay siete tiraderos clandestinos, la demarcación con más basureros ilegales en los 217 municipios.

El relleno sanitario de Ciudad Modelo
En febrero de 2023 se inauguró el relleno sanitario intermunicipal de Ciudad Modelo con una capacidad para 300 toneladas ubicado en San José Chiapa. Éste iba a ser empleado también por Acajete, Amozoc, Tepeaca, Oriental, Rafael Lara Grajales y Tepatlaxco. Se proyectaba una vida útil de 30 años, pero fuentes al interior de la Secretaría de Medio Ambiente relevaron que se estima una vida útil del sitio de disposición final en dos años.
Quadratín Puebla preguntó vía transparencia a la Secretaría de Medio Ambiente y al Ayuntamiento de San José Chiapa sobre la situación en la que se encuentra este relleno sanitario y ambas dependencias respondieron que esa información no les correspondía. Actualmente quien tiene la concesión del relleno es Biosinergias Ambientales, S.A. de C.V.

Los rellenos sanitarios clausurados: Tehuacán y Calpan
Vía transparencia se preguntó a los ayuntamientos de Tehuacán y San Pedro Cholula sobre qué tratamientos se les ha dado a los residuos de cada relleno sanitario ya clausurado en cada respectivo municipio.
En el caso de Tehuacán, el basurero ubicado en Santa María Coapan todavía no se ha clausurado completamente, pues cada relleno sanitario que culmina su vida útil requiere de un proceso de post clausura de 20 años en los que “se debe elaborar y operar un programa de monitoreo para detectar condiciones inaceptables de riesgo al ambiente por la emisión de biogás y generación de lixiviados, el cual debe mantenerse vigente”, se explicó.
Este proceso, aún no ha comenzado a pesar de que clausuró en 2023. Sin embargo, la dependencia aclaró que de acuerdo con el Monitoreo post clausura, donde se analizó el estado de la flora y fauna circundante del relleno, así como los lixiviados producidos por la basura demostraron que el relleno ha generado poco o nulo daño ambiental.

Por otro lado, el Ayuntamiento de San Pedro Cholula se limitó a contestar que no tenían conocimiento del estado del relleno sanitario clausurado en 2024 ubicado entre los límites de San Pedro Cholula y San Andrés Calpan pues ya le competía Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) que fue dependencia que cerró el sitio.
No obstante, organizaciones como la Unión de Pueblos contra el basurero y en defensa del agua y la tierra han expuesto numerosas veces que los residuos del relleno sanitario están a cielo abierto y se han creado lagunas de lixiviados que han contaminado los mantos freáticos.
Este relleno está a cargo de la concesionaria empresa Pro-Faj Hidrolimpieza y la zona está abandonada pues miembros de esta organización de Cholula han ingreso al relleno a exponer las condiciones en las que se encuentra. Ahora, la comunidad cholulteca ha plantado árboles en esta zona para intentar recuperar el suelo y han renombrado el basurero como “Bosque Palestina Libre”.
De esta manera, mientras los rellenos sanitarios se llenan, se clausuran o simplemente se abandonan, la basura sigue su curso: se amontona en barrancas, se entierra en terrenos baldíos o se quema a cielo abierto. Puebla vive una crisis silenciosa que no solo contamina su aire y su agua, también exhibe la falta de planeación ambiental y la opacidad con la que se maneja el destino de los residuos. La pregunta persiste —y cada día se hace más urgente—: ¿a dónde va realmente la basura de Puebla?





