Biofertilizante de Altosano-Granjas Carroll impulsa cultivos en Puebla y Veracruz
El desabasto de gas LP en Puebla se ha intensificado en los últimos días, afectando a miles de familias que han reportado retrasos en la entrega de cilindros y menos rutas de reparto.
La situación ha generado preocupación ante la proximidad de la temporada invernal, cuando aumenta la demanda del combustible.
Entre las zonas más afectadas se encuentran colonias de Puebla capital como Rivera Anaya, Bosques de San Sebastián, Santa María Xonacatepec, así como fraccionamientos de la zona nororiente.
Municipios como Atlixco, San Martín Texmelucan, Teziutlán, Zacapoaxtla y Tehuacán también reportan baja disponibilidad.
Habitantes de estas regiones señalan que los repartidores ya no realizan rondines diarios, como era habitual, y en algunos casos pasan únicamente cada tercer o cuarto día.
Esta irregularidad ha provocado filas en estaciones de llenado y compras anticipadas por temor a un desabasto mayor.
En cuanto a los precios, no se han registrado incrementos significativos en Puebla durante esta semana; sin embargo, distribuidores advierten que una presión sostenida en la oferta podría modificar costos si la situación persiste.
Por ahora, el problema se mantiene principalmente en la distribución, no en el precio.
El origen del desabasto se atribuye a nuevas regulaciones federales aplicadas al transporte de gas LP, que exigen mayores medidas de seguridad para las unidades distribuidoras.
Esto ha reducido temporalmente la cantidad de camiones autorizados para operar.
A ello se suma el impacto de las lluvias torrenciales recientes, que afectaron rutas logísticas y caminos en la Sierra Norte y otras zonas, complicando aún más la movilidad de las gaseras.
La combinación de ambos factores ha presionado la cadena de suministro.
Enrique Medrano, presidente del Gremio Gasero Nacional, afirmó que la distribución “ha caído drásticamente” en Puebla y otros estados del centro del país.
Señaló que el reparto se redujo hasta en un 50 % en algunas rutas.
Por su parte, Rocío Robles Serrano, presidenta de la AMEXGAS, explicó que la problemática corresponde a un racionamiento operativo, más que a un desabasto total.
Añadió que se trabaja para normalizar el servicio en las próximas semanas.
Usuarios han manifestado que, además de la baja frecuencia de reparto, algunos distribuidores priorizan clientes con mayor consumo, lo que prolonga la espera para hogares y pequeños negocios.
Esto genera una percepción más grave del problema en zonas densamente pobladas.
Hasta el momento no existe una fecha oficial para la regularización completa del servicio.
No obstante, líderes gaseros estiman que el suministro podría estabilizarse a finales de noviembre, siempre que las nuevas unidades cumplan con los requisitos federales y mejoren las condiciones logísticas en las regiones afectadas.




