Tromba provoca inundaciones y complicaciones viales en Puebla
PUEBLA, Pue., 26 de octubre de 2025.- Han pasado más de dos semanas desde que las lluvias torrenciales golpearon la Sierra Norte de Puebla, dejando un saldo devastador de 22 personas muertas y dos desaparecidas. A pesar del tiempo transcurrido, la esperanza de encontrar con vida a Liam Tadeo González Lechuga, de seis años, y a Pedro Segura Muñoz, de 75, sigue movilizando a brigadas estatales y federales que recorren sin descanso las montañas y cauces de los ríos en Huauchinango y Tetela de Ocampo.
El pequeño Liam fue visto por última vez el 9 de octubre, cuando un deslave arrasó varias viviendas en la colonia Piedras Pintadas, en Huauchinango. Desde entonces, su nombre se repite entre rescatistas y familiares que, bajo la lluvia y el lodo, han acompañado día y noche los trabajos de búsqueda.
Drones con cámaras térmicas, georradares, retroexcavadoras, embarcaciones y brigadas caninas han sido desplegados en la presa de Tenango de las Flores, el río Cuacuila y las zonas más afectadas del deslave.
Actualmente, la Comisión de Búsqueda de Personas de Puebla trabaja en coordinación con Protección Civil, Bomberos, Seguridad Pública Estatal y la Guardia Nacional. Por instrucción del gobernador Alejandro Armenta, las acciones se mantienen permanentes y con apoyo de los tres órdenes de gobierno.
El caso de don Pedro Segura Muñoz, desaparecido el 7 de octubre en el municipio de Tetela de Ocampo, también continúa activo. De complexión media, cabello entrecano y ojos verdes, el hombre de 75 años fue visto por última vez vestido con una sudadera azul con gris, playera azul y sandalias color café. Su ficha de búsqueda sigue vigente mientras sus familiares se aferran a la esperanza de encontrarlo.
En los puntos más críticos de la región, las brigadas avanzan entre escombros y barrancas donde el terreno sigue inestable.
La tragedia dejó 22 personas fallecidas y dos aún desaparecidas, cifras que reflejan el impacto de las lluvias que azotaron la Sierra Norte a principios de octubre. En Huauchinango, el ambiente sigue siendo de luto. Cada día que pasa, los equipos de rescate renuevan sus esfuerzos y los pobladores mantienen la fe en que Liam y don Pedro puedan volver a casa.