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PUEBLA, Pue., 28 de noviembre de 2025.- La crisis alimentaria en Puebla se profundiza: una familia de cuatro personas que vive con un solo ingreso de salario mínimo no puede cubrir el costo mensual de su alimentación básica, concluyó el nuevo análisis del Centro de Investigación e Inteligencia Económica (CIIE) de la UPAEP.
Los resultados, presentados en un comunicado de prensa revelan que más de la mitad de la población económicamente activa del estado se encuentra en situación de vulnerabilidad, incapaz de garantizar una dieta mínima para su hogar.
De acuerdo con la metodología basada en los cálculos que realizaba CONEVAL, una persona en zona urbana necesita 2 mil 294.50 pesos al mes para cubrir una dieta básica, mientras que una familia de cuatro integrantes requiere 9 mil 177 pesos mensuales.
Sin embargo, el ingreso generado por un salario mínimo de 278.80 pesos diarios, equivalente a unos 8 mil 364 pesos mensuales no alcanza para cubrir siquiera esa necesidad esencial.
La situación se agrava al considerar que, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el 52.6 por ciento de la población ocupada en Puebla percibe únicamente un salario mínimo, es decir, 1 millón 584 mil 788 personas.
“Estamos frente a un dato alarmante”, apuntó la Dra. Viviana Elizabeth Zárate Mirón, profesora de la Facultad de Economía de la UPAEP.
“Más de la mitad de los trabajadores poblanos está en situación vulnerable porque su ingreso no les permite garantizar la alimentación básica de su propio hogar”, expresó la profesora en un comunicado.
La problemática también está presente en la capital: en la ciudad de Puebla, la canasta alimentaria urbana alcanza los 9 mil 180 pesos mensuales, con un incremento anual del 3.72 por ciento.
Y la presión económica real es todavía mayor, ya que el cálculo no incluye gastos en transporte, vivienda o servicios.
Mendoza señaló que contrario a la percepción común, son las zonas urbanas las más afectadas por el incremento en el costo de los alimentos, especialmente entre quienes dependen de un salario mínimo.
Añadió que el monitoreo será actualizado bimestralmente y que el equipo ya trabaja en comparativos con otros estados del país.
Sobre las causas del encarecimiento de los alimentos, Oscar Salomón Castañeda, académico de la misma Facultad identificó cuatro factores principales: el impacto global de la guerra entre Rusia y Ucrania, que elevó los precios del trigo y los combustibles; las afectaciones climáticas que han reducido la producción agrícola en estados del norte; los problemas sanitarios del ganado, como el brote de gusano barrenador; y la inseguridad y la extorsión, que encarecen el transporte y distribución de alimentos.
La carne de res ha sido uno de los productos más afectados, con incrementos del 18 por ciento en carne molida y del 20 por ciento en bistec.
De hecho, como Quadratín Puebla informó en la primera quincena de agosto, la inflación nacional se ubicó en 3.49 por ciento anual provocando que aumentara el precio del chile serrano, limón, detergentes, papel higiénico, pañales desechables y cremas para la piel.
De manera particular, en Puebla aumentó el precio en loncherías, torterías, taquerías, vivienda y servicios universitarios.
Es por eso que estos aumentos han provocado que las familias poblanas sustituyan la carne de res por pollo, debido a su menor precio.
Para Zárate, el fenómeno revela no solo un desafío económico, sino también un problema de dignidad humana.
Así, los datos de la ENOE publicados por el INEGI respaldan la gravedad del panorama laboral en Puebla: aunque la tasa de desocupación bajó a 2.5 por ciento y la subocupación disminuyó, la informalidad se mantiene en un 70.2 por ciento, y casi la mitad de los trabajadores (49.8 por ciento) sigue percibiendo solo un salario mínimo.
Finalmente, Mendoza reiteró que el Monitor de Alimentación y Pobreza Regional estará disponible para consulta pública y actualización constante.
“Más del 50% de la población activa tiene solo un salario mínimo”, subrayó.
“Esto significa que la mitad de los trabajadores poblanos podría estar en serios problemas para cubrir su alimentación básica. Es un tema que debemos seguir de cerca”.