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PUEBLA, Pue., 11 de julio del 2026 - Puebla atraviesa una fase crítica para su configuración territorial con el inicio de la consulta pública para modificar el Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable (PMDUS). Este movimiento administrativo no es un trámite menor, pues representa el andamiaje legal necesario para permitir la instalación del sistema Cablebús en la capital poblana.
La intención central de este proceso es realizar una modificación parcial y actualización de las reglas que rigen el crecimiento de la ciudad. El enfoque principal se centra en actualizar los criterios de uso de suelo, un paso fundamental para determinar qué actividades comerciales, habitacionales o de servicios podrán coexistir con las estaciones y trayectos del nuevo transporte aéreo.

El Instituto Municipal de Planeación (Implan) sostiene que estos ajustes son vitales para el futuro de la metrópoli. La institución ha manifestado que el objetivo es establecer disposiciones normativas claras en materia de compatibilidad de usos y destinos del suelo, junto con criterios de regulación territorial que hoy resultan insuficientes ante un proyecto de tal magnitud.
Para las autoridades, esta reingeniería normativa tiene como fin último permitir la implantación ordenada de nueva infraestructura de transporte público. El Implan defiende que el proceso busca la protección del interés público y salvaguardar el derecho a la movilidad de los habitantes, integrando el Cablebús de forma armónica con la estructura urbana actual.
A través de redes sociales, voces opositoras y colectivos ciudadanos han manifestado su escepticismo ante la profundidad de esta consulta. Grupos de activistas han solicitado formalmente que se refuerce la participación ciudadana, cuestionando si el periodo actual es suficiente para un análisis real o si se trata de un mecanismo para legitimar decisiones ya tomadas sobre el territorio.
La oposición al proyecto ha sido encabezada por distintos colectivos ciudadanos y ambientalistas, entre ellos el Colectivo Hermanos Serdán, Asamblea Social del Agua y La Voz de los Desaparecidos, además de vecinos de zonas como Prados Agua Azul y Huexotitla, quienes han cuestionado el proceso de consulta, la falta de información sobre el proyecto y los posibles impactos urbanos y ambientales.
Estas organizaciones anunciaron que preparan un amparo relacionado con la consulta pública para la modificación del Programa Municipal de Desarrollo Urbano Sustentable (PMDUS), al considerar que no se estaría garantizando una participación ciudadana efectiva y que podría existir un incumplimiento del Acuerdo de Escazú, tratado que establece el derecho de acceso a la información ambiental y a intervenir en decisiones.
La crítica desde estos sectores se centra en que la consulta parece diseñada únicamente para validar el cambio de uso de suelo de forma acelerada. Estos grupos señalan que el diálogo por el proyecto del Cablebús debe continuar y fortalecerse, advirtiendo que una infraestructura de este tipo no puede imponerse sin un consenso social que vaya más allá de la recepción de documentos en una oficina.
Para quienes deseen participar, el calendario oficial marca que la recepción de comentarios estará abierta del 6 al 17 de julio. El proceso exige que los interesados presenten propuestas debidamente fundamentadas, ya sea de forma física en las oficinas del Implan en la colonia El Carmen, o bien a través de medios digitales dispuestos en el micrositio de la institución.
Los aspectos técnicos que la ciudadanía podrá evaluar incluyen la prevención y mitigación de impactos urbanos, ambientales y de movilidad. Este análisis es crucial, ya que la llegada del Cablebús no solo implica cabinas en el aire, sino una transformación de la dinámica terrestre en las zonas donde se asienten sus bases y terminales.
Una vez que el reloj marque el cierre del plazo el 17 de julio, el Implan entrará en una fase de análisis de todos los comentarios relacionados al sistema de transporte. La validez de este ejercicio democrático dependerá de cuántas de esas observaciones ciudadanas se traduzcan realmente en ajustes al documento final del PMDUS.
El destino urbano de Puebla se juega en estos once días de consulta. Mientras el gobierno apuesta por la modernización bajo un esquema de ordenamiento legal, la sociedad civil organizada presiona para que el Cablebús no sea solo una obra de ingeniería, sino un proyecto que respete la voluntad y las necesidades de quienes habitan la ciudad.




