Celebra Armenta llegada de poblana a la presidencia del INE
PUEBLA, Pue., 21 de julio de 2026.- La prevención de la violencia y la reconstrucción del tejido social en Puebla encuentran su principal motor en los barrios y colonias, donde agrupaciones civiles trabajan diariamente para mantener a la juventud alejada de la delincuencia. Ante la necesidad de que estos esfuerzos no queden en promesas temporales, se busca que el financiamiento a la cultura, el deporte y el arte deje de depender de la voluntad política y se convierta en un derecho social garantizado por el Congreso del Estado.
Iniciativas ciudadanas como la agrupación de danza folclórica Tonatiuh Kuali en Cuautlancingo y la Asociación Civil Scouts Autónomos Grupo 32 en la colonia La Margarita, son ejemplos tangibles del impacto de la obra comunitaria. Mientras los jóvenes bailarines se preparan para representar a México en el 4.º Festival Internacional de Folclor en Perú, los scouts rehabilitarán su espacio recreativo para seguir formando a nuevas generaciones en cultura de paz, protección civil y primeros auxilios, una labor altruista que sostienen desde hace más de cuatro décadas.
Para evitar que el presupuesto público sea destinado a proyectos de relumbrón que poco abonan a la sociedad —tal como ocurrió en administraciones pasadas con los millonarios recursos inyectados al Museo Internacional del Barroco—, la exigencia actual es blindar la inversión social. Al asegurar fondos permanentes, se busca que las herramientas de desarrollo humano lleguen directamente a quienes previenen conductas delictivas desde la educación artística y el esparcimiento.
El desafío para las autoridades es mantener un auténtico enfoque de interés social, demostrando que la seguridad ciudadana a largo plazo no solo requiere de operativos, sino de respaldar económicamente a las organizaciones que construyen una sociedad más participativa y brindan verdaderas oportunidades de vida a la juventud poblana.




