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PUEBLA, Pue., 30 de octubre del 2026.- A seis décadas de su creación, el Plan DN-III-E se ha consolidado como uno de los principales mecanismos de respuesta del Ejército Mexicano ante desastres naturales y emergencias, con acciones de rescate, evacuación, atención médica y recuperación de comunidades afectadas. En Puebla, autoridades militares conmemoraron este aniversario con una ceremonia encabezada por representantes de los tres órdenes de gobierno.
Durante el mensaje conmemorativo el comandante de la XXV Zona Militar, Juan Ernesto Estrada González, destacó que este programa nació en 1966 y representa una de las principales expresiones de servicio de las Fuerzas Armadas, al intervenir en situaciones de riesgo para proteger la vida y el patrimonio de las familias mexicanas.
"Desde entonces, generaciones de mujeres y hombres de uniforme han escrito con esfuerzo, sacrificio y entrega, una historia de compromiso inquebrantable con México", expresó.
Estrada González explicó que el Plan DN-III-E contempla tres etapas fundamentales: prevención, auxilio y recuperación, mediante las cuales el personal militar participa antes, durante y después de una contingencia.
En la primera fase se identifican riesgos, se realizan labores de preparación y se coordinan acciones con autoridades de los tres niveles de gobierno; durante el auxilio se despliegan operaciones de búsqueda y rescate, evacuaciones, atención médica y distribución de suministros.
Mientras que en la recuperación, los elementos apoyan con limpieza de viviendas y espacios públicos, retiro de escombros y rehabilitación de caminos para que las comunidades puedan retomar sus actividades.
"Esta convicción institucional: nuestra misión no termina cuando ha pasado el peligro inmediato, continúa mientras nuestra participación sea necesaria para que las familias puedan recuperar su tranquilidad y reconstruir su futuro", señaló.
El comandante recordó que estas labores se han realizado ante huracanes, terremotos, inundaciones e incendios forestales, escenarios en los que los soldados han tenido que ingresar a comunidades incomunicadas, atravesar caminos dañados y enfrentar corrientes de agua para auxiliar a personas en peligro.
También destacó las acciones de apoyo humanitario que van más allá de las operaciones de rescate, como la instalación de albergues, entrega de alimentos y agua potable, atención médica y acompañamiento a familias que pierden sus viviendas o a seres queridos.
Durante su mensaje, el comandante de la XXV Zona Militar resaltó que la experiencia del Plan DN-III-E ha permitido que México participe en misiones internacionales de ayuda humanitaria, particularmente en países de Centroamérica y el Caribe afectados por fenómenos naturales y emergencias de grandes proporciones.
Indicó que, en estas intervenciones, los militares mexicanos han llevado equipo especializado, medicamentos y suministros, además de colaborar con otras naciones en labores de asistencia y recuperación.
"La solidaridad no conoce fronteras y el compromiso con la vida humana trasciende nacionalidades, idiomas y diferencias culturales", manifestó.
Asimismo, subrayó que la atención de emergencias requiere coordinación entre el Ejército, la Fuerza Aérea, la Guardia Nacional, autoridades federales, estatales y municipales, instituciones de Protección Civil y la propia ciudadanía.
Finalmente, Estrada González refrendó el compromiso de las Fuerzas Armadas de continuar con estas labores y mantener la preparación de sus elementos para responder ante cualquier contingencia.
"Porque mientras exista un mexicano en peligro, habrá un soldado dispuesto a auxiliarlo; mientras una comunidad necesite apoyo, nuestras Fuerzas Armadas estarán presentes", concluyó.