Descomplicado
Apenas habían pasado unos minutos desde que fue esbozada en Palacio Nacional y la iniciativa presidencial de reforma electoral ya había encendido alarmas en todas las dirigencias partidistas: en la oposición, pero también entre los aliados que han sido pilares en la construcción del llamado segundo piso de la Cuarta Transformación.
Las primeras reacciones no fueron menores. Dirigentes del PT y del Partido Verde —socios estratégicos de Morena— dejaron en claro que no acompañarán la propuesta si implica reducir la pluralidad política. En la oposición, en tanto, se instaló de inmediato el discurso de que se trata de una “Ley Maduro” que no cerrará la puerta al narcodinero en las campañas.
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